Giro en los acontecimientos en las plantas de Metal Group. Tras una nueva reunión entre comité y compañía, ambas posturas han dado pasos para conseguir que, al menos, el grupo metalúrgico pueda abonar las nóminas pendientes a la plantilla. Las correspondientes al pasado mes de diciembre.
La plantilla, que había estado en huelga indefinida hasta este lunes ante el ERE planteado por la compañía que daría salida a tres cuartos de la plantilla, decidía regresar al trabajo para poder sacar los pedidos pendientes más urgentes, encargos que, según apuntan desde el comité podrían generar liquidez para hacer frente a la nómina de diciembre que aún se le debe a los casi 200 trabajadores de las plantas de Abadiño, en Bizkaia y Legutio, en Álava.
Decisión tomada después de que la compañía les notificase el desistimiento de dicho ERE "al no ser capaz de llegar a un acuerdo compensatorio" con el que hasta ese momento había sido su cliente principal, Volkswagen, grupo automovilístico con el que estaba manteniendo conversaciones en busca de una solución.
Rechazo a esa medida que además venía seguido de una noticia esperada por la propia plantilla, "la intención de presentar concurso de acreedores en Álava, cuando el anterior concurso lo presentó en Bizkaia".
La plantilla de Metal Group en la concentración de este miércoles
Vuelta al trabajo
Si bien desde el comité no cuantifican el valor de estos pedidos pendientes, aseguran que "justo alcanzaría para el pago de la nómina de diciembre. Esta primera semana solo se les dará salida a las piezas ya fabricadas con un personal mínimo", detallan desde la parte social.
El resto de trabajadores, indican, "estarán de permiso retribuido como en la planta de Lebario, en Iurreta". A partir de ahora las reuniones serán semanales con el objetivo de negociar periódicamente "la reincorporación de más personal para hacer frente a pedidos menos urgentes e ir generando caja día a día para seguir haciendo frente al resto de las nóminas". Todo ello, apuntan "hasta que la empresa quede en manos del administrador concursal".
Metal Group.
Hasta seis plantas
Los problemas del grupo se remontan a agosto de este pasado año, cuando el consorcio siderúrgico liquidaba las siete compañías que lo conformaban después de presentarse en situación de insolvencia en mayo, con un pasivo de 50 millones.
Cabe recordar que el grupo industrial, que hasta el momento emplea a 315 trabajadores y se dedica a la fundición y al mecanizado de piezas para los sectores ferroviario, de la automoción, maquinaria industrial, energía eólica y agricultura, llegó a tener a su cargo seis plantas industriales en Euskadi, con una capacidad para manufacturar más de 50.000 toneladas anuales y un volumen de negocio de 80 millones.
Este finalmente fue adquirido por un euro por el fondo suizo Meteorix; una operación que, aunque en un principio se dibujó como una alternativa a la delicada situación por la que atravesaba a mitad de 2025 el grupo, no sirvió realmente de mucho, denuncian desde ELA -sindicato mayoritario en el consorcio-, pues la empresa "sigue estando en manos de la antigua dirección, que llevó a la empresa a una situación de concurso de acreedores".
