La industria vasca encara 2026 con optimismo a la espera de lo que el consejero de Economía, Trabajo y Empleo del Gobierno vasco ha calificado en ocasiones como 'brotes verdes'. La última vez que lo hacía, este mismo lunes, aseguraba además que tras un 2025 "mejor de lo previsto" -con un crecimiento del 2,3%- era precisamente Industria "su mayor preocupación".
Esta experimentó el año pasado un crecimiento de tan solo un 0,3% motivado especialmente por el aumento de las tensiones internacionales y su consecuencia en el comercio exterior de Euskadi. Exportaciones que, según los últimos datos -los de noviembre de 2025-, han caído un 2,3% interanual.
El importe de las mismas ascendió a 2.461,8 millones de euros, frente a los 2.518,9 millones del mismo mes del año anterior, siendo especialmente notable en Álava donde el comercio exterior ha caído un 13,9% respecto al mismo mes del año anterior.
Trabajador de Michelin
Caída de la exportación de neumáticos
Ante este descenso, todos los ojos están puestos en el sector de la automoción, sector que ha experimentado la mayor caída; acrecentada de hecho en el subsector de los neumáticos, especialmente en el territorio alavés.
Las exportaciones desde la planta vasca del fabricante de neumáticos francés han caído un 71,9% respecto al mismo mes del año anterior, pasando de los 52.895.000 euros exportados en noviembre de 2024 a los 14.857.000 euros en 2025.
Cifra que, tal y como viene informando Crónica Vasca, lleva meses bajando exponencialmente. De hecho, la salida de producto de la planta de Michelin en enero del año pasado se cuantificó en 61.874.000 euros, se mantuvo hasta el mes de marzo, y a partir del mes de mayo esta no ha conseguido pasar de la barrera de los 18 millones.
Imagen de archivo de una trabajador de Michelin
Medidas ante la caída de pedidos
Cabe recordar que, ante esta caída de pedidos, el grupo francés anunciaba el pasado mes de diciembre el cierre de una de las seis líneas con las que cuenta Michelin para producir neumáticos para turismo.
Una medida que si bien no ha supuesto la reducción de plantilla -ya que la compañía fue moviendo a los trabajadores a lo largo del año, dada la caída de producción-, sí que supondrá la caída de la capacidad productiva en torno a un 16% en cuanto a neumáticos para turismo se refiere una vez que esta esté desmontada completamente -en el segundo semestre del año-.
"Noticias positivas"
Peor no todo son malas noticias para la planta vasca de Michelin. Y es que si bien los datos a cierre de año no son positivos, todo parece indicar que el nuevo año ha llevado nuevos pedidos a la fábrica.
Según apuntan fuentes sindicales, "tras un final de año muy negativo este nuevo año habría empezado bien", tanto es así que se han activado dos fines de semana -este pasado en enero, y otro en febrero- para dar salida a pedidos que la compañía tiene pendientes de neumáticos de Ingeniería Civil, un área que tal y como adelantó este medio, experimentaría en 2026 un crecimiento gracias al aumento de obra pública.
