El fabricante de tubos alavés, Tubos Reunidos, presentará un ERE para sus plantas de Amurrio y Trapaga. Así lo ha transmitido la dirección del grupo alavés en una carta enviada a los comités de empresa y en una comunicación remitida este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En dicha comunicación interna se detalla que el próximo 9 de febrero la dirección de la firma vasca se reunirá con la parte social para "presentar y explicar las medidas del Plan de Viabilidad que afectarán a cada una de las plantas" -entre ellas un ERE-; medidas motivadas por la 'delicada' situación que la compañía atraviesa desde hace años.
Estas serán el colofón final de una serie de decisiones que la dirección ha tenido que ir tomando en los últimos meses dada la importante caída de producción que ha experimentado. En julio, la dirección activó un ERTE en la planta de Amurrio entre el 1 de septiembre y el próximo 28 de febrero, que afecta a 848 trabajadores de los 959 que forman parte de la fábrica vasca de tubos.
Meses más tarde, la compañía anunció la paralización temporal de la actividad en su planta de Texas, Estados Unidos, por la incidencia que habían tenido los aranceles impulsados por Trump en el sector del metal.
Y este mismo jueves, se conocía la decisión del hasta ahora presidente no ejecutivo, Josu Calvo, de abandonar su puesto "por decisión propia" ante "el aumento considerable de la dedicación que requiere Tubos Reunidos y que le impediría desempeñar el cargo en las condiciones de excelencia y compromiso que exige el buen gobierno corporativo".
Con la medida anunciada este viernes, la compañía busca, tal y como ha indicado, "la viabilidad y mantenimiento de la actividad industrial sostenible y del empleo asociado, con el menor impacto social posible". Todo ello motivado "ante la compleja situación económica y el contexto internacional actual de los mercados".
Será, por tanto, Joaquín Fernádez de Piérola, nuevo presidente no ejecutivo de la compañía, el que tenga que afrontar esta nueva etapa sobre un contexto especialmente delicado.
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi
Gobierno vasco "muy preocupado"
Una vez conocida la noticia, el Gobierno vasco, la Diputación de Álava y el Ayuntamiento de Amurrio, a través de un comunicado, han informado de que mantendrán una comunicación directa con la dirección de la empresa, los trabajadores y todos los agentes implicados en este proceso: "Somos conscientes de la complejidad del contexto comercial y su impacto en el sector de la siderurgia", tras reconocer estar "muy preocupados".
