Primeras reacciones tras conocer el alcance del ERE en Tubos Reunidos. Este lunes la dirección ha comunicado al comité de empresa la intención de que sean 301 trabajadores los afectados por esta medida, 274 empleados de la fábrica de Amurrio y 27 de Trápaga.
Una medida que ha sacudido la actualidad económica vasca y que está recogida dentro de todo un plan de viabilidad que la dirección de la firma vasca impulsa en busca de la permanencia de sus plantas, especialmente perjudicadas tras la implantación de la política arancelaria de Trump.
En este sentido, el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha calificado esta noticia de “malísima noticia para el empleo y la industria vasca”, y no ha dudado en considerar que se trata “del primer gran ERE a la industria vasca de la era Trump”.
En este sentido, ha criticado “a quienes sonríen o hacen seguimiento de su política” y a los que “creen que no va a tener ningún tipo de afección, pero por supuesto que la tiene. Ya se veía venir que podía traer pues graves perjuicios”, en alusión a los altos aranceles establecidos por la administración estadounidense a los productos europeos.
Al mismo tiempo, el consejero ha informado de que este ERE se tendrá que depositar en el Departamento de Trabajo, y que “seremos exigentes y velaremos porque sea acorde con la legalidad vigente, porque se sigan los mecanismos establecidos y porque haya una negociación y se produzca por una causa justa”.
Jauregi muestra su apoyo a los trabajadores
Misma línea que la que ha seguido el consejero de Industria, Mikel Jauregi, quien en un comunicado ha mostrado el apoyo del Gobierno vasco a los trabajadores y sus familias y ha indicado que es "un momento difícil para todos".
El consejero, que se reunirá el viernes con los comités de empresa de ambas plantas -coincidiendo también con la segunda jornada de huelga convocada por la parte social-, ha explicado que desde el Ejecutivo están "en contacto directo" con la dirección para analizar su plan de viabilidad y en los próximos días habrá más reuniones.
Además, ha subrayado, para que el plan de viabilidad sea "sólido, Tubos Reunidos necesita reestructurar su creciente deuda con el apoyo de todos. Nosotros creemos en la colaboración público-privada y apoyaremos a un proyecto industrial sólido de futuro. Vamos a defender siempre el empleo industrial en Euskadi y el futuro de las empresas industriales viables sólidas", ha incidido.
Llamamiento a acreedores y socios
Por su parte, el diputado general de Álava, Ramiro González, ha lamentado esta medida implementada en una comarca, el Valle de Ayala, "que ya lo está pasando mal"; y en este sentido, ha hecho un llamamiento a los principales acreedores y socios de Tubos Reunidos a que se "sumen a un acuerdo orientado a asegurar la viabilidad de la empresa".
Debemos alejarnos de reacciones viscerales y cortoplacistas y pensar en la viabilidad de una empresa histórica de Álava, que ha sido y queremos que siga siendo motor de la actividad y el empleo industrial de Aiaraldea", ha indicado.
