Primera reunión entre sindicatos e instituciones vascas -Gobierno vasco y diputaciones- después de que se conociese la intención de Tubos Reunidos de activar un ERE que afectará, previsiblemente, a 301 trabajadores.
Este encuentro llega cinco días después de que la parte social se reuniese con la dirección de la firma vasca, en la que les fue desglosado todo este plan de viabilidad, activado tras presentar unos resultados especialmente negativos: pérdidas de 71,3 millones de euros el año pasado y una deuda financiera neta que aumentó de 234,3 millones de euros a 263,2 millones de euros.
Este encuentro entre sindicatos e instituciones, a pesar de que ya había sido solicitado desde hace meses dada la dirección que estaba tomando la situación en las plantas vascas, llega enmarcado en todo este proceso de negociación, pero también en las diferentes huelgas convocadas por las centrales sindicales -coindiendo este viernes con la segunda jornada de paros-.
En esta cita han estado presentes el viceconsejero de Promoción Industrial del Gobierno vasco, Andoitz Korta; la viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social, Elena Pérez Barredo; la diputada alavesa de Desarrollo Económico y Sostenibilidad, Saray Zarate; la diputada vizcaína de Promoción Económica, Ainara Basurko; y los alcaldes de Amurrio, Txerra Molinuevo, y Trapagaran, Miguel Ángel Gómez.
Un trabajador de Tubos Reunidos frente a la sede del Gobierno vasco, a 13 de febrero de 2026
Las respuestas de las instituciones
Y en ella la parte social ha trasladado preguntas "muy concretas" a las instituciones sobre su papel y su nivel de exigencia hacia la empresa. "Se le ha preguntado insistentemente al viceconsejero de Industria si la viabilidad de la empresa pasa por el ERE, a lo que su respuesta ha sido que pasa por restructurar la deuda", indican desde LAB.
Así mismo, también se preguntado "si entiende que puede ser viable el proyecto industrial sin la acería, a lo que tampoco ha habido respuesta. Por parte de la consejería de Empleo, sí se ha opuesto a la destrucción de empleo, y se han prestado a tratar de buscar alternativas al ERE", detallan.
También se han pedido explicaciones, tal y como matizan, sobre desde cuándo mantienen contactos con la dirección de Tubos Reunidos, qué plan de viabilidad les ha sido trasladado y si existen contactos con posibles inversores. "Sin embargo, no hemos recibido respuestas claras ni compromisos concretos en relación con la defensa del empleo y de las condiciones laborales".
Ante estas respuestas, desde este sindicato aseguran que "la reunión de hoy ha vuelto a evidenciar una preocupante falta de transparencia, tanto por parte de la empresa en todo este proceso como por parte del propio Gobierno vasco, que tampoco ha aclarado cuáles son sus verdaderas exigencias y límites ante esta situación".
Bajo este contexto, han asegurado temer "que el papel del Gobierno vasco y de la Diputación de Álava vuelva a ser el mismo que ya hemos visto en otros conflictos industriales recientes como Glavista, Guardian o Maderas Llodio: mirar hacia otro lado, apelar a la responsabilidad de las personas trabajadoras para que acepten cierres y despidos, y situarse en la práctica del lado de direcciones empresariales que son las principales responsables de la situación actual".
Un trabajador de Tubos Reunidos frente a la sede del Gobierno vasco, a 13 de febrero de 2026
