Hithium se decanta por Navarra. Aunque en mayo el Gobierno vasco firmó un principio de acuerdo, finalmente la empresa china ha decidido construir en la comunidad vecina su gigafactoría de baterías.
A Euskadi se le escapa de las manos así un gran proyecto que supone una inversión de 400 millones de euros para levantar la planta y la creación de unos 1.000 empleos.
Lo cierto es que la noticia no es buena, por supuesto, pero el lehendakari, Imanol Pradales, ha querido sacar algo en positivo. Tras la celebración en Vitoria de la Asamblea de la Eurorregión Nueva Aquitania-Euskadi-Navarra, Pradales se ha referido a este asunto.
En presencia de la presidenta de Navarra, María Chivite, el lehenedakari ha calificado de "buena noticia" para ambas comunidades la decisión tomada por Hithium. "El proyecto podría haber aterrizado en cualquier otro lugar de Europa", ha asegurado.
El lehendakari ha reconocido que el Gobierno vasco, al igual que el de Navarra, también había trabajado para tratar de atraer este proyecto a Euskadi y, aunque finalmente no ha podido ser, ha celebrado su llegada a la comunidad vecina porque "lo que es bueno para Navarra, es bueno para nuestro país".
En este sentido, Pradales ha destacado la importancia de la colaboración entre territorios "industrializados" —como lo son el País Vasco y Navarra— para "sacar provecho de inversiones industriales de este tipo". "Cuando un proyecto industrial estratégico se implanta en el entorno de Euskadi, se plantea la capacidad de desarrollar la cadena de valor de proveedores y suministradores en relación con esa inversión", ha señalado.
Asamblea de la Eurorregión Nueva Aquitania–Euskadi–Navarra
En valor proyectos como Basquevolt
Además, ha puesto en valor que Euskadi cuenta con centros tecnológicos en el ámbito energético y conocimiento avanzado en el ámbito del almacenamiento de energía como CicEnergigune y Basquevolt, así como las "potencialidades logísticas" con sus puertos marítimos "para poder exportar estos productos".
Por ello, ha considerado que esta inversión "relevante" en Navarra tendrá también una "repercusión positiva" para Euskadi, especialmente en el conjunto de centros logísticos, potenciales proveedores locales y operadores logísticos.
Al margen de que al final no ha podido ser posible el acuerdo con Hithium, el lehendakari ha asegurado que el Gobierno vasco sigue desarrollando un modelo de política industrial "basado en el arraigo y el crecimiento industrial". En este contexto, ha destacado dos casos recientes, el de Talgo y Ayesa, que ahora están controlados por instituciones y empresas vascas.
"El Gobierno vasco trabaja para atraer nuevos proyectos. Obviamente, lo que tenemos que hacer es jugar todas las cartas con cada uno de los proyectos que tenemos entre manos. Últimamente, hay un apetito y un interés por parte de inversores extranjeros en venir y radicarse en nuestro país", ha añadido.
