Los trabajadores de Tubos Reunidos este lunes en Bilbao
Tubos Reunidos ultima su ERE mientras los gobiernos buscan fórmulas para arreglar su deuda millonaria
Al no llegar a un acuerdo entre dirección y comité de Tubos Reunidos la negociación se ha prorrogado hasta este viernes
Dirección y comité de Tubos Reunidos cierran sin acuerdo el periodo de negociación del ERE con 301 despidos
Este lunes finalizaba sin acuerdo el periodo de negociación del ERE de Tubos Reunidos que supone la salida de 301 empleados -274 trabajadores en la planta de Amurrio y 27 en Trápaga-.
Pese a que la negociación se ha prorrogado hasta el próximo viernes, el acuerdo y las posturas entre ambas partes parecen estar más lejanas que nunca.
Mientras que la dirección ha mejorado las condiciones e insiste en la necesidad de llevar a cabo el plan de viabilidad presentado hace unos semanas, que incluye este ERE, "para evitar medidas más traumáticas"; desde la parte social piden la retirada de esta medida, evitar el cierre de la acería y la búsqueda de soluciones laborales consensuada en un plano en el que esta no esté sobre la mesa
Todo ello en torno a un eje que ha sido central durante toda la negociación y sobre el que ya se han pronunciado numerosos agentes: la deuda millonaria que arrastra el fabricante de tubos alavés. Deuda que de hecho en 2025, según los últimos resultados facilitados por la compañía, se elavaba de 234,3 millones de euros a 263,2 millones de euros, dejando a la firma en una situación especialmente delicada.
Los trabajadores de Tubos Reunidos este lunes en una manifestación
El PNV pide apoyo al Gobierno central
Precisamente este lunes el PNV registraba una proposición no de ley para su debate en el pleno del Congreso de los Diputados en la que pide al Gobierno central que analice "en coordinación con la empresa y las administraciones, la reestructuración de la deuda de Tubos Reunidos con la SEPI o la adaptación de sus condiciones financieras, vinculándola a un plan de viabilidad industrial y al mantenimiento del empleo".
Una petición incluída dentro de un paque que recoge otras acciones como la eliminación del impuesto a la generación eléctrica y la reducción de los cargos y peajes. Así como medidas orientadas a defender los intereses de la industria siderúrgica en el seno de la Unión Europea. Un sector especialmente 'tocado' en Euskadi.
Los jeltzales ponían al fabricante de tubos alavés como ejemplo que "refleja de forma clara los retos estructurales que afronta la industria siderúrgica y electrointensiva", y en este sentido, desde el PNV, ven necesario "adoptar medidas que refuercen su competitividad, garanticen un marco energético adecuado y contribuyan a asegurar la viabilidad de empresas estratégicas".
Movilización de trabajadores de Tubos Reunidos
Trabajo entre Gobierno central y vasco
Trabajo conjunto sobre el que no es la primera vez que se habla. El consejero de Industria del Gobierno vasco, Mikel Jauregi, aseguraba hace solo unos días que se estaba trabajando de manera conjunta para encontrar fórmulas que permitan rebajar esta deuda que Tubos Reunidos tiene con la SEPI y poder garantizar así su futuro.
Un recorte que Jauregi catalogaba como "obligatorio": "Teniendo en cuenta la mochila que tiene la empresa, y que su valor actual es cinco veces menor que la propia deuda, esta casa tiene una enorme hipoteca, y nadie la va a querer comprar con esa hipoteca. Rebajar la deuda es obligatorio, y más de la mitad corresponde a la SEPI, o sea que el Gobierno español tiene tarea".
Término que, sin embargo, el ministro de Industria del Gobierno de España, Jordi Hereu, evitaba hablar. Y, pese a que tendía la mano a ese trabajo en conjunto, enumeraba recientemente en el Senado las medidas de apoyo que el Ejecutivo central había impulsado respecto a Tubos Reunidos como un préstamo de 112 millones, 20 millones con el aval del ICO, y más de 10 millones de ayudas por ser industria electrointensiva.