Los trabajadores de la planta guipuzcoana de Heidelberg Materials, durante la jornada de huelga.
Heidelberg prepara nuevas contrataciones en Añorga para dejar atrás el ERE de 2024
La cementera alemana anunció una inversión de 16 millones para llevar a cabo una ampliación de las instalaciones de la planta, lo que implicaría un aumento de empleados tras el ERE impuesto a 56 trabajadores hace dos años
Más información: La cementera de Añorga pasa página tras el ERE con una inversión de 16 millones de euros
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En junio de 2024, Heidelberg Materials anunció algo que cambió la vida de más de 50 trabajadores de la cementera guipuzcoana. La medida de paralización del horno Clinker de Añorga afectó a 56 trabajadores, la mitad de la plantilla de la planta, lo que terminó con una huelga indefinida para mostrar su desacuerdo. A pesar de todo, la compañía germana continuó hacia adelante y la producción que realizaba media plantilla se terminó haciendo únicamente en Arrigorriaga, localidad donde Heidelberg también tiene planta.
Meses después, la empresa anunció que llevaría a cabo una ampliación de las instalaciones por 16 millones de euros, lo que supondrá un aumento de empleados por primera vez desde la aplicación del ERE.
La inversión hace que Añorga sea "una fábrica especializada en cementos sostenibles y en un centro de excelencia en soluciones constructivas con baja huella de carbono"
Esta inversión, según señaló en un comunicado, se ha empleado para transformar la planta de Añorga "en una fábrica especializada en cementos sostenibles y en un centro de excelencia e innovación en soluciones constructivas con baja huella carbono". Es decir, quieren convertirlo en un centro de I+D en soluciones bajas en carbono.
El ERE anunciado por Heidelberg Materials afectó a parte de la plantilla de Cementos Rezola, su planta de Añorga, en Gipuzkoa.
Generará 10-12 puestos de trabajo
De hecho, la firma germana añadió que "una vez culminado el plan de descarbonización y transformación industrial 2024-2026 de la fábrica", confiaban en generar "en torno a 10 o 12 puestos de trabajo en la fábrica de Añorga". Se espera que esto suceda durante los próximos meses de 2026, aunque por ahora no hay confirmación oficial del momento en el que se producirá.
Esto no compensa ni mucho menos las salidas que se produjeron. Cabe recordar que, en el momento que se aplicó el ERE, el expediente señalaba un total de "15 prejubilaciones, 30 recolocaciones internas (la mitad, a la planta de Arrigorriaga) y 11 recolocaciones externas". El motivo de que se aplicara la paralización del horno Clinker de Añorga se centra en que Heidelberg Materials buscaba una reducción de emisiones de carbono, dado que deben cumplir con los requerimientos medioambientales que exige la ley.
Heidelberg buscaba una reducción de emisiones de carbono, dado que deben cumplir con los requerimientos medioambientales que exige la ley
De ahí que se decidiera desmantelar el horno de clínker y se traspasara esa producción a la planta vizcaína de Arrigorriaga. Esta decisión afectó a más de la mitad de la plantilla, a 56 trabajadores, que trataron de detener este proceso con huelgas e incluso buscando un acuerdo en el Preco (servicio para solucionar conflictos laborales) o acudir a una vía jurídica. Parte de los afectados aseguraron a este medio digital que "no nos deja dormir por las noches".
Según indicó Heidelberg Materials en un comunicado, debía dar este paso para "eliminar de forma definitiva la producción del clínker, ya que es la fase más contaminante". Con esta inversión, buscan alcanzar ese propósito, que no es otro que el de optimizar "la capacidad de sus recursos mineros" de modo que pueda asegurarse "más de 80 años futuros de actividad" y, también, "la sostenibilidad climática e industrial" de la planta de Añorga y la de Arrigorriaga "a largo plazo".
Los trabajadores de la planta guipuzcoana de Heidelberg Materials, durante una jornada de huelga.