Imagen de archivo del histórico astillero La Naval / E Press
Fagor Electrodomésticos, La Naval y Tubos Reunidos: las últimas grandes quiebras en la industria vasca
El concurso de acreedores del fabricante de tubos confirma el riesgo de desaparición de una empresa con un siglo largo de historia y más de 1.000 trabajadores
Tubos Reunidos pagó casi 12 millones en intereses a la Sepi en 2025
La solicitud de concurso de acreedores abre un panorama más que incierto en Tubos Reunidos, con sede en Amurrio y más de 1.000 trabajadores.
La caída del fabricante de tubos fundado en el tramo final del siglo XIX marca sin duda el año en el sector industrial vasco, acostumbrado por otro lado a este tipo de procesos en especial a partir de la década de 1980 por el aumento de la competencia global.
En los últimos años hay que destacar dos grandes cierres que han sacudido la economía vasca.
La quiebra de La Naval, declarada en 2017, se veía venir y fue un punto de inflexión en el largo deterioro de la industria pesada en la Margen Izquierda que puede escribir ahora un nuevo capítulo en función de cómo termine la reestructuración de Tubos Reunidos y de cuál sea el porvenir de la antigua Productos Tubulares.
Unos años antes, sí suponía una sorpresa el inicio del proceso concursal de Fagor Electrodomésticos, emblema en ese momento del Grupo Mondragon.
Proyecto de VGP para los terrenos de La Naval
Un terremoto en Mondragón
La quiebra del fabricante de electrodomésticos, con 2.000 trabajadores en Euskadi, fue un mazazo para la industria vasca y guipuzcoana en especial y generó ríos de tinta en torno a la viabilidad del cooperativismo.
Y eso que la propia idiosincrasia del Grupo Mondragon permitió amortiguar el golpe en el terreno social, con cientos de trabajadores reubicados en otras cooperativas de forma progresiva, pero la caída del buque insignia de Fagor coincidía con el mal momento de Eroski, otra de las grandes insignias del gigante cooperativo.
Recuperado el grupo de distribución del bache financiero, también Fagor ha hecho una nueva vida una vez desligado de su filial de electrodomésticos.
Reducida a su mínima expresión, esta pasó a manos de la catalana CNA y, concluida esa fase sin éxito, la polaca Amica se impuso en la subasta para mantener la marca en el mercado.
Antigua planta de Fagor Electrodomésticos
El último gran astillero
La entrada en concurso de La Naval en 2017 fue la confirmación de la caída del último gran astillero de Euskadi, ahogado por las deudas y la competencia asiática.
La Naval, vecina de otra histórica como Altos Hornos de Vizcaya, llegó a contar con 4.000 trabajadores directos y se convirtió en gran referencia en el sector a partir del cierre de Euskalduna en los años 80.
Con poco más de 150 trabajadores cuando se anunció último ERE, parte de la plantilla optó por acogerse a recolocaciones en otras instalaciones de Navantia fuera de Euskadi y el resto tuvo que reciclarse y apostar por una nueva etapa profesional.
Los terrenos del astillero se vendieron a la promotora belga VGP y esperan la adjudicación de nuevas actividades empresariales.
Con Tubos Reunidos, la industria vasca puede asistir al epílogo de otra empresa histórica.