En el Parque Tecnológico de Zamudio descansa la sede principal del Grupo Arania, un industrial familiar con más de 85 años de experiencia. Son ya tres las generaciones -con la cuarta formándose- que han cogido los mandos de la compañía dedicada a la transformación del acero.
Hacen lo propio con más de 400.000 toneladas al año, facturan en torno a 400 millones de euros y exportan el 80% de sus productos a los más de 65 países en los que su mercado tiene presencia.
Ana Guinea, directora de Sostenibilidad del grupo, recibe a Crónica Vasca y detalla cómo una compañía con 1.128 empleados -el 29% mujeres-, seis plantas productivas, cuatro de ellas en el País Vasco, una en Navarra y otra en Eslovaquia, y nueve filiales adoptó la decisión de dar un paso más allá y desplegar toda una estrategia centrada en la sostenibilidad.
Ana Guinea Moraza, Directora de Sostenibilidad del Grupo Arania
¿Cómo llega este paso?
La sostenibilidad en Grupo Arania está dentro de nuestro ADN, no existe porque existe mi figura, como directora de Sostenibilidad, es una forma de hacer las cosas que llevamos implementando desde el inicio, en nuestro caso, con la peculiaridad de que ponemos a las personas y su entorno siempre en el centro. Evidentemente no nos olvidamos de la parte medioambiental pero sin perder de vista el objetivo final de cada empresa y de todos los negocios, que es perdurar en el tiempo teniendo en cuenta el impacto ambiental que podamos generar por llevar a cabo nuestra actividad.
Entonces, ¿qué es la sostenibilidad para Grupo Arania?
Generalmente, cuando hablamos de sostenibilidad todo el mundo se lo se lleva a lo medioambiental, pero son tres áreas igual de importantes que hay que trabajarlas de forma equilibrada: la gobernanza, la parte social y la de medioambiente. Gobernanza cómo hacemos las cosas, la pata social -que nosotros dividimos en interno, los 1.128 empleados- y en externo -medios de comunicación, clientes, proveedores-, y luego está la pata medioambiental, el impacto ambiental que generamos por fabricar.
La transformación que van a tener que hacer las acerías es enorme, imaginaros, tienen que tirar una ciudad abajo y volver a construirla. Económicamente es brutal
Este último, un reto importante...
Estamos dentro de uno de los sectores que más emisiones aporta, por ello el reto es enorme. Todas las empresas del Grupo calculamos nuestra huella de carbono, las emisiones de CO2 que emitimos por fabricar, y lo hacemos de manera amplia y transparente. Hay un Real Decreto desde el año pasado que obliga a todas las empresas a tener ese cálculo hecho, pero en la huella de carbono hay tres alcances. El primero es el que se llama las emisiones directas, que son las que están bajo nuestro control, es decir, las que yo emito en mi casa y que tengo capacidad de mejorar. El alcance dos, todo lo que emites por consumir electricidad, en este caso, en todas las empresas de Grupo Arania la electricidad que consumimos tienen garantía de origen, viene de fuente de origen renovable, con lo cual nosotros aquí emitimos cero.
Y luego está el alcance tres, que es el que mayor impacto tiene. Aquí entra desde dónde traigo el acero, el transporte, cómo lo entrego... Este Real Decreto solo te obliga a calcular los dos primeros alcances. En Grupo Arania hemos decidido desde 2022 calcular los tres.
¿Qué medidas se han implementado para reducir este último impacto?
Inversiones hemos hecho muchísimas, en los últimos tres años. Hay cuatro plantas en las que ya tenemos instalación fotovoltaica, hemos invertido también en comprar un camión eléctrico para llevar a cabo entregas logísticas entre empresas. Hacemos mucha inversión en formación, el año pasado hicimos más de 32 000 horas de formación a las personas.
La transformación que van a tener que hacer las acerías es enorme, imaginaros, tienen que tirar una ciudad abajo y volver a construirla. Económicamente es brutal. Por eso, nosotros ahí también estamos apoyando a nuestros proveedores a través de inversiones económicas a fabricantes de acero muy reconocidos a nivel europeo.
Ana Guinea Moraza es la Directora de Sostenibilidad del Grupo Arania
Precisamente en enero de 2025, se anunció, por parte del Gobierno vasco, una inversión de 15 millones en el Grupo, de los que parte "irían destinados a la Sostenibilidad". Entiendo que esté 'empujón' también habrá ayudado.
Entra parte de lo que he enumerado. Además, a día de hoy tenemos más de 20 proyectos de I+D en marcha, algunos vinculados a temas de eficiencia, mejoras en procesos productivos, mejoras en el sistema de almacenajes... Y hay un proyecto muy importante que es el de crear nuestras propias productos en bajas emisiones. El objetivo es que todas las empresas del Grupo tengan su gama de productos de bajas emisiones. Estamos trabajando en ello, pero requiere de mucho trabajo como homologar proveedores, nuevas materias primas, el proceso productivo...
Toda una transición que tiene que adoptarse en toda la cadena de valor y que ha coincidido además con un contexto geopolítico 'complejo'...
Hay un dilema, en el que nos hemos visto inmersos todas las empresas europeas del sector dado el momento geopolítico, que es el tener que elegir si "transformo mi negocio hacia la descarbonización o sigo siendo competitivo". Es cierto que muchas han puesto un freno a sus planes sostenibles porque si no, no podían ser competitivas, pero otras hemos seguido con nuestra hoja de ruta, porque estamos convencidos de que o eres sostenible o no eres. Hemos bajado un poquito la velocidad, sí, pero seguimos con nuestros objetivos. Con esta visión completa podremos plantearnos un plan de descarbonización, de hecho queremos crear uno hasta 2032.
Lo que está pasando ahora con la sostenibilidad es lo que pasó hace unos años con todo el tema de calidad y de seguridad. Ahora no concibes entrar a una planta sin ver antes un vídeo de seguridad o no ves a nadie fumando en una de ellas. Eso hace 30 años era impensable
Y entre esos objetivos que siguen enmarcados...
Hay mucha tarea, nuestro objetivo fundamental es crear cultura de sostenibilidad. Yo lo que he visto es que lo que está pasando ahora con la sostenibilidad es lo que pasó hace unos años con todo el tema de calidad y de seguridad. Ahora no concibes entrar a una planta sin ver antes un vídeo de seguridad o no ves a nadie fumando en una de ellas. Eso hace 30 años era impensable. Yo quiero pensar que con la sostenibilidad está pasando lo mismo. Es algo que está en sus inicios, pero que tiene mucha posibilidad de desarrollo. Para nosotros lo fundamental es generar conciencia tanto dentro como fuera.
Y en ese sentido, ¿también hay tarea pendiente?
Ha habido, la hay y la va a tener que haber. Estamos aprendiendo y seguimos aprendiendo, porque esto va a ser una carrera larga.
