Planta de Amurrio de Tubos Reunidos

Planta de Amurrio de Tubos Reunidos Crónica Vasca

Empresas

La plantilla de Tubos Reunidos Amurrio defiende un plan conjunto para facilitar el rescate

La plantilla apuesta por mantener "todo como una única unidad productiva, la protección del proyecto industrial, la protección de los puestos de trabajo y la protección de los derechos y condiciones laborales de la plantilla"

Tubos Reunidos sabrá en dos semanas qué candidatos pelearán con Jainaga por comprar la compañía

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El creciente y mayor interés que la planta de Tubos Reunidos Trapagaran suscita para la entrada de posibles nuevos inversores sobre la de Amurrio se ha posicionado como el dilema central del proceso concursal.

Son algunos los nombres, como el de José Antonio Jainaga, los que han resonado con fuerza esta última semana -o llevan haciéndolo meses- como posibles compradores de la planta vizcaína del fabricante de tubos. Incrementando la incertidumbre sobre el devenir de su homónima alavesa.

Por ahora ha habido un puñado de empresarios que han suscrito el acuerdo de confidencialidad propio de este tipo de procesos, la mayoría de ellos -según fuentes consultadas- con el objetivo de formalizar su interés por la fábrica de Trapagaran; aunque cabe recordar que el objetivo principal del administrador concursal pasa por vender ambas plantas conjuntamente.

Un interés que deberán formalizar con la entrega del depósito también prevista en este tipo de procesos, para lo que hay un plazo máximo hasta el próximo martes, 7 de julio.

Una vez analizados y aprobados estos requisitos por la jueza de Vitoria María Teresa Trinidad, está previsto que sea la semana siguiente, en torno al 15 de julio, cuando se conozca qué empresas pasan el filtro y puedan postularse formalmente en potenciales compradores de Tubos Reunidos.

Planta de Amurrio de Tubos Reunidos

Planta de Amurrio de Tubos Reunidos Crónica Vasca

Exclusividad en la producción de Trapagaran

La viabilidad de esta destaca entre las dos fábricas que la firma vasca tiene debido a su menor número de plantilla, su diversificación del mercado o la exclusividad de su producción.

Una exclusividad centrada en el proceso de laminado en caliente de tubos de más de 508 mm, algo que, a excepción del producto chino -no aceptado en muchos países-, no se realiza en ninguna otra planta y que habría permitido a Tubos Reunidos Trapagaran la adjudicación de un gran pedido de la India, país que lleva ya tiempo siendo clave para la planta vizcaína.

En 2024, este país ya hizo un pedido de 6.000 toneladas, en 2025 otras 2.000 y ahora, en 2026, se esperan nuevas centrales, lo que supondría un empujón para esta fábrica, y, por ende, mayor proyección a futuro.

Todo ello en referencia al proceso de instalación de nuevas nuevas Centrales Energéticas que está llevando el país, lugares que requieren de tubo grande y grueso y en el que, por el momento, no se acepta tubo de China, por lo que la firma alavesa está siendo su principal proveedor.

"Única unidad productiva"

Por parte de los trabajadores de la planta alavesa, continúan reivindicando que se apueste, antes que por la oferta económica, por mantener "todo como una única unidad productiva, la protección del proyecto industrial, la protección de los puestos de trabajo y la protección de los derechos y condiciones laborales de la plantilla".

Y en este sentido, sindicatos como ESK, unas alegaciones al reglamento concursal que ha propuesto el Administrador Concursal. "Como marca la ley concursal la prioridad es vender la unidad productiva en su conjunto o las sociedades incluidas en el perímetro de la operación, con el objetivo de preservar la actividad industrial. Sin embargo, las reglas también permiten ofertas parciales si se presentan como unidades productivas con actividad económica propia", detallan desde la central.

"Tubos Reunidos no puede convertirse en un supermercado industrial donde cada comprador elija lo que le interesa y deje fuera plantas, departamentos, empleo o derechos laborales. La única salida aceptable debe pasar por mantener un proyecto industrial real, con todos los centros productivos, toda la plantilla y los convenios colectivos vigentes", insisten.

En esta línea, y entre estas alegaciones, desde este sindicato reclaman que los criterios sociales e industriales tengan prioridad sobre cualquier otro. Situándose por delante tres garantías: "continuidad de la actividad empresarial como una única unidad productiva, mantenimiento de la totalidad del empleo y asunción de los convenios colectivos vigentes en cada planta. Sin esas condiciones, hablar de “salvar la empresa” puede convertirse en una excusa para venderla dejando gente fuera".