Trabajadores de Aernnova / Irekia
Aernnova aumenta la cartera hasta 5.200 millones y asegura carga de trabajo para cinco años
André Wall asume los mandos de la aeronáutica alavesa tras un 2025 con menos entregas de las previstas pero con buenas perspectivas a medio plazo
Aernnova ficha a André Wall para el puesto de CEO
Aernnova tiene los mimbres para dejar atrás las turbulencias y volver a ganar altura. Las perspectivas para el sector aeronáutico son buenas y ese es el aval que da tranquilidad a la compañía alavesa al mirar al horizonte.
Más allá del resultado final de los últimos ejercicios, especialmente malo este último 2025 muy condicionado por retrasos en las entregas en los principales programas de Airbus, la nueva fase con André Wall al frente de la gestión se inicia con motivos para creer en la recuperación.
Hay que recordar que a la incorporación efectiva ahora en julio de Wall al asiento de CEO se suma el relevo en la presidencia ejecutiva el pasado año con el fichaje de Grant Skinner en sustitución del fundador Iñaki López Gandásegui, fallecido el pasado febrero.
En memoria del empresario vasco la compañía ha lanzado unas becas junto a la EHU para la formación de jóvenes en el extranjero en el ámbito aeroespacial. Tres de las Becas Iñaki López Gandásegui, de 25.000 euros, han sido entregadas hace unos días a tres alumnos de la Escuela de Ingeniería de Bilbao.
Entrega de las nuevas Becas Iñaki López Gandásegui de Aernnova
Crecimiento del tráfico aéreo
Consumados los cambios en el plano directivo, la firma de Berantevilla mantiene su objetivo primordial de maximizar el rendimiento del negocio aeronáutico al calor del crecimiento sostenido de los vuelos desde la crisis de la pandemia, que fue un auténtico tsunami para el sector.
Solo en 2025 el tráfico internacional de pasajeros aumentó más del 7% con Airbus y Boing, grandes jugadores del sector, acumulando más pedidos. La previsión es que este indicador siga al alza en 2026, en torno a un 5% más.
"La producción global de aviones continuó su recuperación tras la pandemia", señala Aernnova en su balance anual, en el que explica que, pese al aumento de ventas y entregas, estas todavía no estuvieron al nivel esperado.
Los principales programas de Airbus, el gran cliente, como el A 320 y, sobre todo, el A 350, explica la compañía alavesa, mantienen niveles de entrega por debajo de 2019 por problemas en la cadena de suministro.
Esto "ha afectado tanto a los fabricantes como a los Tier 1 (Aernnova) impidiendo que se alcancen las entregas inicialmente previstas para 2025", se indica en el resumen anual.
Aernnova ficha a André Wall como nuevo consejero y CEO desde julio
Superar los 1.000 millones
Así, en el apartado de la facturación, pese al crecimiento sostenido aun hay margen de mejora en busca de esa cota de 1.000 millones anuales.
El buen momento del mercado aeronáutico permitió a Aernnova anotar nuevos pedidos el pasado año para elevar el volumen total de cartera hasta 5.200 millones de euros, el verdadero sostén del proyecto a medio plazo.
Según traslada la compañía, el volumen actual de pedidos cerrados garantiza la carga de trabajo al menos para los próximos cinco años.
La planta alavesa de Aernnova en Berantevilla
El grupo que preside ahora Grant Skinner cuenta con cerca de 6.000 trabajadores, algo más de la mitad en España y aproximadamente un tercio del total en Euskadi.
La aeronáutica vasca explica que ha mantenido los niveles de inversión en I+D con participación en diversos programas europeos para innovación en aviación sostenible y automatización y robotización de procesos.
En Defensa, Aernnova participa por ejemplo en el proyecto europeo ENGRT para una nueva generación de helicópteros militares (tácticos), que ha iniciado una segunda fase de desarrollo.