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Muerto hace tiempo el cuestionado negocio del 'fracking' el Gobierno vasco va dando cumplimiento a los últimos formalismos legales para cerrar el capítulo que tiene que ver con la extracción de gas natural del subsuelo en Euskadi.

La publicación en el boletín oficial de la extinción de permisos en tres yacimientos, Lore, Landarre y Sustraia, es el penúltimo trámite para dar carpetazo a esta actividad, concentrada desde el Ejecutivo de Vitoria bajo la sociedad pública Shesa.

La extinción definitiva de esa empresa, sin actividad y sin trabajadores en plantilla desde el pasado año, será ya sí el adiós definitivo al negocio de extracción de gas.

La disolución, como avanzó este medio, depende de que el Gobierno central cumpla con la burocracia para traspasar la parte de los permisos de explotación del yacimiento de Viura, en La Rioja, que estaban en poder de Shesa a su actual propietaria, la estadounidense Heyco.

Los tres tanques del almacén de gas del Puerto de Bilbao, Bahía Bizkaia Gas. BBG

Alternativas 'verdes'

Pero eso lleva al Gobierno vasco a cumplir solo en parte su compromiso de desinvertir antes de 2030 de todos los negocios fósiles incluido en la última ley energética y de cambio climático (PNV, PSE y Bildu).

Aun quedan pendientes participaciones del Ente Vasco de la Energía (EVE) en otras sociedades relacionadas con el gas, las dos más importantes la regasificadora y la central eléctrica del Puerto de Bilbao, ambas muy rentables para las arcas públicas.

Para la primera, Bahía Bizkaia Gas (BBG), se han anunciado planes de almacenamiento de productos alternativos como CO2, pero el propio Ejecutivo reconoció en su día que la instalación es "estratégica" porque la demanda de gas va a seguir siendo elevada muchos años y que seguirá operativa al margen de quiénes sean sus accionistas.

Imanol Pradales anunció junto al CEO de Enagás, Arturo Gonzalo, un plan para abastecer de hidrógeno a BBE. BBG

En cuanto a Bahía Bizkaia Electricidad (BBE), la central junto a BBG que funciona con gas (el Gobierno vasco tiene el 25%), en la presentación de la red troncal de hidrógeno se anunció la posibilidad de utilizar este gas como alternativa pero también esta parece una 'solución verde', en el mejor de los casos, de largo plazo.

El propio Ejecutivo ha reconocido públicamente que está a la espera de la "reflexión estratégica" en torno al futuro de la actividad de BBE para decidir sobre su salida.

Además, el EVE participa en otros negocios como la sociedad Itsas Gas de 'bunkering' (suministro a buques) y tiene un 10% de la propia red de transporte en la zona norte de la península de Enagás.