Obras para la ampliación de la terminal ferroviaria de Júndiz / Iñaki Berasaluce Europa Press

Obras para la ampliación de la terminal ferroviaria de Júndiz / Iñaki Berasaluce Europa Press

Empresas

El Puerto de Bilbao blinda sus tráficos con Júndiz gracias a la unión histórica de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava

Euskadi asegura el control de la terminal ferroviaria clave a medio plazo en el norte de la península y el puerto vizcaíno recibe un espaldarazo para hacer frente a la pérdida de peso del eje cantábrico

Así será el nodo logístico de Júndiz: 37 millones para conectar mercancías con Europa

Publicada

Tras la operación Talgo, Euskadi ha montado un nuevo consorcio en el ámbito ferroviario. Es la operación a múltiples bandas para frenar a otros competidores y sostener, con el Puerto de Bilbao a la cabeza, la gestión de Júndiz.

La terminal de Vitoria, tras una primera inversión de 37 millones, tiene previstas diversas ampliaciones y podrá conectarse con el Corredor Atlántico, la línea ferroviaria que atraviesa Europa.

Es un salto cualitativo que, unido a los nuevos volúmenes de mercancías y a su conexión con el resto de la península, convirtió desde el principio a esta nueva Júndiz en una pieza más que codiciada.

El anterior presidente del Puerto de Bilbao, Ricardo Barkala, ya reconoció que las aspiraciones del principal puerto vasco para seguir compitiendo de tú a tú con la franja mediterránea pasaban por retener esta nueva versión mejorada de Júndiz (Sibport, participada por el Puerto de Bilbao, ha tenido la gestión hasta esta nueva licitación).

Iván Jiménez, presidente del Puerto de Bilbao.

Iván Jiménez, presidente del Puerto de Bilbao. Araba Press

Por delante de Algeposa y Renfe

Lo cierto es que, aunque finalmente ha sido una carrera a dos y Bilbao nunca ha perdido su condición de favorito, otros 'gigantes' del mediterráneo han seguido con interés las evoluciones de Júndiz.

En la anterior concesión, en 2018, la propuesta alternativa planteaba Barcelona como palanca para la terminal para la conexión de tráficos por mar, y el temor en el equipo de gobierno del puerto vizcaíno ha sido real hasta que se ha resuelto el concurso a comienzos de julio.

La UTE liderada por la institución portuaria de Iván Jiménez se ha impuesto a la que lidera Railsider (Algeposa y Renfe), que concursaban con dos firmas extranjeras, una italiana y otra alemana, por lo que, concluido el plazo para recurrir, en principio la decisión de Adif debería ser definitiva en septiembre.

Gregorio Rojo, en el centro, presidente de la Cámara de Comercio de Álava

Gregorio Rojo, en el centro, presidente de la Cámara de Comercio de Álava

Otro consorcio 'vasco'

El Puerto de Bilbao ha apostado fuerte para tener la carta ganadora con un fuerte respaldo institucional local combinado con la presencia del gigante MSC.

La naviera global representa a través de Medlog un 40% de la UTE conformada para ganar Júndiz, mientras que el resto queda en manos de los 'socios vascos': Puerto de Bilbao, Cámara de Comercio de Álava y Centro de Transportes de Vitoria (Diputación de Álava), el Puerto de Pasaia y Sibport, que continúa en la terminal ahora dentro de este grupo (Sibport la forman el propio Puerto de Bilbao, CSP, la operadora de contenedores en el puerto vizcaíno y Transitia).

No es por tanto una alianza 100% vasca pero la inclusión tanto de las instituciones económicas alavesas como de Pasaia dan a la ofensiva una sensación de 'apuesta de país' reseñable en un contexto en el que el PNV ha situado el foco sobre los puertos en su intento de cerrar nuevos traspasos.

Imagen del Puerto de Pasaia.

Imagen del Puerto de Pasaia. Araba Press

El puerto guipuzcoano tiene en realidad en la UTE que controlará Júndiz un porcentaje menor, el 2,5%, pero suficiente para considerar su inclusión de gran simbolismo.

Aunque Bilbao y Pasaia mueven tráficos de distinto perfil, este tipo de alianzas no son frecuentes en un ámbito tan competitivo como el portuario, en especial entre dársenas vecinas.

En cuanto a la entrada de las instituciones alavesas, se repite un poco el papel del territorio de 'bisagra', como ha sucedido con Talgo, para atraer nueva actividad a Euskadi.

Una vez sea oficial este consorcio tendrá 6 años de operaciones en Júndiz, en los que se fija un listón de 300.000 contenedores (50.000 al año), que se podrán prorrogar 14 más si se cumplen una serie de condiciones, tanto de inversiones requeridas en los pliegos como de ampliación de volúmenes de mercancías.