Gabriel Arrúe, Secretario General de Juventudes Socialistas de Euskadi, durante la entrevista

Gabriel Arrúe, Secretario General de Juventudes Socialistas de Euskadi, durante la entrevista Victoria Fernández

Política ENTREVISTA

Gabriel Arrúe (JSE): "GKS y Ernai no representan a la juventud porque la mayoría no se identifica con la intolerancia y la radicalidad"

El secretario general de Juventudes Socialistas de Euskadi aborda asuntos como los objetivos de su organización o la desafección política entre los jóvenes

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Ha sido reelegido recientemente secretario general de Juventudes Socialistas de Esuakdi. ¿Qué ruta o qué ejes principales van a marcar en esta nueva etapa?

Nuestros grandes retos tienen mucho que ver con aquellas cuestiones que afectan a la calidad de vida de las personas jóvenes. Un gran tema que tenemos ahora es la vivienda o la incapacidad que tienen tantas personas jóvenes para emanciparse. En realidad, siempre hemos estado trabajando en esos ámbitos que son los que determinan que las personas jóvenes puedan tener una vida de calidad y desarrollar sus propios proyectos vitales. Buscamos que los jóvenes puedan emanciparse sin que ello les quite prácticamente todo el salario, condiciones de trabajo dignas y, por supuesto, tener una oferta de ocio y de cultura adecuada y disponible, independientemente de su capacidad económica.

La salud mental es un tema también que nos ha preocupado mucho, poder vivir en una sociedad plural, que se respetan los derechos humanos, el feminismo… Esto lo vinculo con ciertas actitudes intolerantes que hemos vivido muchas décadas en Euskadi, pero que, además, sentimos que se está viviendo un repunte de ese tipo de actitudes.

Existe una especie de radicalización por parte de los dos extremos políticos bien diferenciados. La extrema derecha, pero también aquí hay fuerzas nacionalistas radicales que pretenden imponernos una determinada manera de pensar o que no se pueda ser, decir o expresar determinadas ideas políticas.

Desde hace un tiempo, hay cierta desafección política entre los jóvenes. Desde Juventudes Socialistas, ¿cómo pretenden acercar la política a los jóvenes y que vuelvan a confiar en ella?

Donde ponemos el foco es en demostrarle a la gente joven que la política, a pesar de todos sus déficits, sigue siendo el camino más útil para poder cambiar las cosas. Frente a ciertos discursos antisistema, que hablan un poco de que la clase política ya no da respuesta, creemos que sí la puede dar y que sí la debe dar.

Ramón Rubial, histórico dirigente del Partido Socialista de Euskadi y del PSOE, decía que en democracia la revolución se hace desde el Boletín Oficial del Estado. Las demandas sociales que caminan hacia la mejora de las condiciones de vida de la juventud trabajadora y de la mayoría social se tienen que plasmar en el BOE, es decir, tienen que ser medidas que se conviertan en leyes.

Al final, somos una organización autónoma, pero tenemos la capacidad para empujar al partido en determinadas direcciones, para fijar su discurso, para presionar y para, sobre todo, llevar nuestras propuestas y ejercer como una especie de correa de transmisión entre lo que la gente joven necesita o pide y lo que después el Partido Socialista tiene o debe aplicar en las instituciones.

La mejora de las condiciones de vida de la mayoría social se tienen que plasmar en el BOE, es decir, tienen que ser medidas que se conviertan en leyes

Se refería, precisamente, a la radicalización. Hay una tendencia entre los jóvenes hacia los extremos, ¿por qué cree que están calando esos discursos entre la juventud?

Estamos en un momento muy complicado. Hay demasiada gente joven que no está viendo cumplidas unas determinadas expectativas que como sociedad teníamos y que, hasta hace poco, eran viables. Ahora el gran canalizador está siendo la falta de vivienda. Es verdad que es una crisis general que afecta a multitud de países del mundo occidental.

Estamos viendo que una progresiva carestía de la vida y, sobre todo, el crecimiento del precio de la vivienda está haciendo que ni con la mejora de las condiciones laborales los jóvenes puedan afrontar la compra de una casa o ya ni siquiera vivir de alquiler. Creo que la vivienda es clave y es un poco donde está faltando una respuesta más contundente y una capacidad real para dar respuestas a la gente joven.

Gabriel Arrúe, Secretario General de Juventudes Socialistas de Euskadi, durante la entrevista

Gabriel Arrúe, Secretario General de Juventudes Socialistas de Euskadi, durante la entrevista Victoria Fernández

¿Cómo es la juventud vasca más allá de los estereotipos?

Es comprometida, sensible con cuestiones muy vinculadas a los derechos humanos, a las causas internacionales, pero es una juventud que tiene también una parte de desencanto, pero mantiene un deseo de comprometerse, de participar de determinadas reivindicaciones, por ejemplo, en cuestiones como lo que ha ocurrido con Palestina.

Quiero combatir esa idea que está empezando a crecer de que la juventud se ha vuelto de derechas. Veo a una juventud preocupada por su futuro, por aquellas cuestiones que visualizan como una amenaza a su bienestar. Sí es cierto que quizás necesita un impulso para dar el paso y participar, de hecho, vamos a desplegar ahora una campaña desde Juventudes Socialistas de Euskadi poniendo el foco justo en esto. Sentimos que hay mucha gente joven que tiene muy buenos valores y deseos y que realmente no sabe cómo canalizar ese compromiso y creemos que Juventudes Socialistas de Euskadi es la organización en la que pueden desarrollar ese compromiso que tienen.

¿Tiene la sensación de que, entre la juventud, Ernai y GKS están copándolo todo?

Creo que no. GKS —Ernai cada vez menos— han demostrado tener una capacidad de movilización buena y de plantear actos en el exterior, pero realmente la mayoría de la juventud vasca no está en esas posiciones. La mayoría tiene una idea de Euskadi en el que reconoce, respeta y abraza la diversidad y la pluralidad y creo que Ernai y GKS son todo lo contrario. Son organizaciones con una mira muy estrecha, que no están dispuestos a entender que la juventud de Euskadi es plural y que creen que solo se puede ser de la manera en la que ellos dictan. Hay una inmensa mayoría de la juventud vasca qu,e siendo progresista y de izquierdas, no se identifica con esas posiciones de intolerancia y de radicalidad.

GKS y Ernai están en una dinámica de choque entre ambas en las que llegan, incluso, a tirar de actos violentos para imponer sus ideas o su visión y la juventud vasca rechaza, de manera mayoritaria, el uso de la violencia para conseguir fines políticos, algo muy positivo teniendo en cuenta el pasado terrorista del que venimos.

Son las personas que entran al campus universitario y lo revientan o que llevan a cabo manifestaciones muy ruidosas, pero la mayoría de los jóvenes vascos no están ahí. Cada vez conocen menos a la juventud vasca y, por lo tanto, no están capacitados para representarla. Uno de los ejemplos ha sido el Mundial de Fútbol porque, sobre todo, fueron los jóvenes vascos los que rompieron ciertos tabúes y salieron a la calle a mostrar su apoyo a España con una normalidad apabullante que a ellos les sorprendió y les descolocó.