Se retoman, tras el verano, muchas de las negociaciones de convenios que están abiertas en Euskadi desde el arranque de este 2026. Algunas de ellas con claros síntomas de dilatarse los próximos meses.
Este jueves, sindicatos y patronal del metal de Bizkaia se vuelven a ver las caras en una cita de especial relevancia, no solo por el punto en el que se encuentra la negociación, sin avances, también porque supone la primera gran prueba de la petición del uso exclusivo del euskera por parte de ELA.
El sindicato de Mitxel Lakuntza -único que no firmó el anterior acuerdo de convenio con FVEM- ya avisó a principios del pasado mes de julio de que usaría el euskera "exclusivamente" en todas las mesas de convenios aunque no hubiese traducción.
Toda una declaración de intenciones, que fue secundada por LAB, y que este mismo martes confirmaba en relación al encuentro de este jueves en el que, avisaban, "solo iban a utilizar euskera". Así, usan esta cita como un punto de partida en esta reivindicación, "la primera oportunidad para garantizar los derechos lingüísticos de todas las personas que participan en las negociaciones", señalando además que, a partir de este mes, no renunciará en 27 negociaciones sectoriales a hablar en euskera.
Por su parte, la situación en la negociación de Álava es similar. Conflicto enquistado prácticamente nueve meses después del inicio del proceso y los diferentes sindicatos estudiando ya fórmulas para "evitar el bloqueo".
El último en lanzar una propuesta, LAB -que cuenta con tres representantes en la mesa negociadora de este territorio- y que hace unos días hacía un llamamiento a los otros sindicatos que participan en la misma a analizar posibles acciones conjuntas.
Acciones que la centrales estudiarán a lo largo del mes de septiembre y que se llevarán a cabo, decía el sindicato, porque "hay que aumentar la presión" en una negociación que afecta a más de 20.000 trabajadores.
Subida salarial y subrogación
Así se presentan dos contextos similares, dos negociaciones enquistadas pero con reivindicaciones similares.
Por parte de las patronales piden un consenso o plataforma conjunta por parte de todos los sindicatos algo que "permita articular un marco de negociación real" y siente "una base común sobre la cual trabajar".
Algo que, en el caso de Bizkaia, explica Luis Mouliaa, secretario general de CCOO Industria Euskadi, "aunque ha intentado, y de buena fe, no se ha conseguido. Además, no creemos que sea necesario".
Por parte de los sindicatos, todos coinciden -aunque con matices- en una subida salarial de hasta el 3,5% más el IPC, flexibilidad en las jornadas o una subrogación, enumera Mouliaa, plena en el sector. Este último punto, cabe recordar, ya fue conflictivo en la última negociación.
Así, ambas mesas buscan ya un último movimiento que evite la deriva que ya tomaron las negociaciones anteriores y que dibujaría un contexto especialmente conflictivo este otoño con múltiples paros y movilizaciones un sector que amplía a casi 80.000 trabajadores en Euskadi.
Paros y movilizaciones que, desde algunos sindicatos, ya avisan se están estudiando.
