La política de inversión directa en el capital de grandes empresas desde el Gobierno vasco ha pasado a otra dimensión en la primera legislatura de Imanol Pradales.
Creada por Iñigo Urkullu antes de la pandemia, la sociedad Finkatuz ha cogido velocidad de verdad en estos últimos años para pasar de tres participadas a nueve.
A la cartera del Ejecutivo se ha sumado recientemente una décima, Enagás, de la que se ha comprado un 1% en este caso a través de Indartuz.
Salvo giro radical del panorama económico, el paso adelante se va a traducir en la consolidación de un caudal de ingresos estable por las rentas que aportan estas compañías, algunas de ellas en plena cresta de la ola, pero por ahora son dos grandes aportaciones de ITP Aero las que dan cuerpo a ese bolsín.
Trabajador de ITP Aero
Una compra 'barata'
La operación de entrada en la aeronáutica de Zamudio, pergeñada por el anterior lehendakari con los consejeros Pedro Azpiazu y Arantza Tapia a la cabeza, es de hecho la única que ya se ha rentabilizado en términos económicos con una doble aportación al Ejecutivo vasco de 36 y 48 millones, esta última aprobada a finales del año pasado y recibida en los primeros meses de 2026.
La compra del 6% de la compañía propiedad de Bain tuvo un coste directo de 65 millones de euros, así está recogido en las cuentas de Finkatuz, si bien en su momento se valoró la participación en su conjunto en 95 millones por fórmulas extra de financiación asumidas por el Ejecutivo.
Aun así, con el doble dividendo el gasto quedaría prácticamente cubierto y es destacable además que, por formar parte del abanico de socios desde que Rolls Royce puso a la venta ITP, el Gobierno logró un precio de entrada mucho más favorable que otros accionistas como Indra, con la que precisamente Finkatuz comparte la sociedad instrumental a través de la cual ambas participan en el capital de la aeronáutica.
El CEO de Arteche, Alexander Artetxe, en el toque de campana de la Bolsa de Bilbao
La prosperidad de la Bolsa
El resto de empresas presenta números mucho más modestos pero la tendencia al alza es clara sobre todo de la mano de las cotizadas CAF, Arteche y a partir de ahora Enagás.
2026 va a ser año de récord de ingresos, en parte por esa aportación extraordinaria de ITP pero también porque estas tres compañías suman 4 millones más (contando con el pago previsto en diciembre de Enagás), a sumar a lo que puedan aportar Kaiku y las nuevas adquisiciones en estos últimos meses, en especial Ayesa Digital.
Sin tener en cuenta el otro abono extraordinario de ITP, los ingresos de Finkatuz por dividendos en años anteriores fueron estos: 1,5 millones en 2025, 1,2 millones en 2024 y un millón en 2023, primer año completo con una cuota de CAF del 3%.
José Luis Manzanares, Antón Arriola y Manu Baraza, CEO de Ayesa Digital
El avance por tanto ya este año es considerable y todo apunta a que las participadas que cotizan en Bolsa mantendrán el rédito en 2027: Arteche sigue imparable, CAF también aumenta beneficio hasta junio y Enagás retrocede un 28% pero tiene un compromiso de pago fijo al accionista de un euro por acción.
Azkoyen y Talgo, dos incógnitas
Es previsible por tanto que estas tres firmas superen los 7 millones de aportación conjunta en 2027, con lo que el saldo total de Finkatuz e Indartuz tal y como está la cartera ahora mismo y sumando los ingresos de años anteriores se irá por encima de 98 millones de euros incluso se podría superar el listón de 100 millones en función de en qué medida lleguen a sumar otras compañías y de si prospera la OPA sobre Azkoyen.
La navarra vive un buen momento y gana dinero, por lo que si la operación liderada por Ohmnia prospera en plazos normales el Gobierno vasco podría encontrar ahí otra pequeña fuente de recaudación.
La variable final es la progresiva recuperación de Talgo, cuyo nuevo presidente, José Jainaga, ha declarado su intención de repartir un 30% de las ganancias en cuanto la compañía abandone pérdidas. Aunque llueve menos, no parece que ese escenario vaya a llegar en las cuentas de 2026.
