Euskadi necesita mano de obra. Y la necesita cuanto antes.
Estos días vivimos un momento muy convulso, incluso enloquecido, a raíz de las elecciones generales del 29N y también, de fondo, por las municipales y forales del próximo mayo.
Bildu cambia de arriba a abajo a sus cabezas de lista para el Congreso. El PNV vive un lío tremendo por la candidatura a la Diputación de Bizkaia. Y qué decir del espectáculo lamentable a la izquierda del PSE, un espacio político que ahora está en retroceso cuando hace diez años ganaba las generales en Euskadi...
En medio de todo eso, la verdad es que Euskadi necesita mano de obra. Lo ha dejado claro esta semana Confebask. Según los datos de la patronal vasca, en 2035 aquí harán falta 345.000 trabajadores y, en cambio, van a generarse algo más de 100.000 puestos de trabajo.
Es decir que vamos hacia un déficit de 240.000 trabajadores en Euskadi. Esto entronca con el impacto de la inmigración, porque queda claro que necesitamos que lleguen migrantes para trabajar. Necesitamos migrantes que lleguen, se formen gracias a buenas políticas de empleo y se incorporen al mercado de trabajo.
La propia presidenta de Confebask, Tamara Yagüe, pedía una "estrategia de talento" para ayudar a esos migrantes y a otro tipo de personas. A todas y todos los que quieran trabajar.
Los datos de la patronal, con esa necesidad urgente de trabajadores, contrastan con las situaciones difíciles que se siguen viviendo en algunas empresas, sobre todo en la industria. Por ejemplo, está el caso de Tubos Reunidos, tan de actualidad estos días.
Aquí contamos en exclusiva cuál es la empresa india que está mejor situada para comprar la empresa. Pero, en todo caso, habrá que ver cómo se resuelve la cuestión en las próximas semanas. Ojalá se resuelvan pronto tanto este caso como otros para que la industria vasca se vaya adaptando a las nuevas necesidades.
Aprovecho que estamos ya en precampaña para reclamar una vez más a los políticos que hablen de estos asuntos que son mollares para la economía vasca, sin centrarse en sus habituales acusaciones cruzadas.
Nuestros representantes tiene que hablar de la vivienda, de la industria o de esa mano de obra que necesita Euskadi.
