Si por algo es conocido Euskadi es por su respeto y pasión por la gastronomía. No es de extrañar que seis locales hayan conseguido recientemente un Sol de la prestigiosa Guía Repsol. Estos son El Paladar by Zuriñe García (Portugalete, Bizkaia), Sukaldean de Aitor Santamaria e Itzuli (Donostia, Gipuzkoa), Asador Nicolás (Tolosa, Gipuzkoa) y Sutan (Hondarribia, Gipuzkoa) y Tierra y Vino (en Samaniego, Álava).
En total, el territorio vasco alberga 75 restaurantes con este premio. 47 de ellos han sido reconocidos con un Sol, mientras 20 de ellos han sido premiados con dos Soles y ocho con tres Soles.
Sabores y precios excelentes
Uno de los que más se ha ganado el paladar y corazón del público ha sido el alavés de Tierra y Vino. Una propuesta gastronómica sorprendente dentro del Palacio de Samaniego del siglo XVIII reconvertido, según la guía, en un "lujoso hotel boutique" decorado con una colección de obras de la baronesa Ariane de Rothschild.
Los comensales podrán disfrutar bajo las directrices del chef Bruno Coelho, quien es fan de una carta basada en el mercado de proximidad y que busca la gastronomía local de temporada y llena de detalles vascos y galos.
Su menú a la carta Lur por 95 euros y su menú degustación Edmond 'Viaje al Universo Rothschild' por 130 euros no deja a nadie indiferente. Este último fusiona sabores tradicionales con toques creativos. Lo componen cinco capítulos. En el capítulo 0, 'Abriendo boca', el comensal se deja sorprender por los aperitivos de canutillo de Cantharellus y trufa, tartaleta de trucha, crujiente de piparra y txangurro y helado de alubia y morcilla.
Le siguen el capítulo 1 'Nuevo Mundo' (escabeche de codorniz, espuma de leche y kiwi; txitxarro ahumado, amasi y encurtidos; y molleja braseada, coliflor y chimichurri), el capítulo 2 'Francia' (carpaccio de vieira, almendra y beurre blanc; y parfait de foie, Grand Marnier y duxelle de colmenillas) y el capítulo 3 'Rioja Alavesa' (merluza con callos a la riojana, cordero al sarmiento con uva y pichón y puerro con su talo). El menú lo corona el apartado 'Dulzura' (manzana bajo sidra de hielo y kizkilurrin, higos y nueces) y petits fours.
En el restaurante se obtienen obras maestras ibéricas y vascas trabajadas, como señalan en la web oficial, "trabajadas en un circuito lo más cercano posible y se reinterpreta desde el respeto a las técnicas francesas". Se trata del "Savoir-faire" "al servicio de una gastronomía local y de temporada" y su hilo conductor homenajea a la esencia de las casas Edmond de Rothschild Heritage.
Asimismo, la carta se nutre de manera constante de los productores locales y de una filosofía km0. "Orquestando sala y bodega, Miren Ormazabal y su equipo nos guían a través de una bodega y servicio muy personal para que el viaje enológico y gastronómico se convierta en pura experiencia", añade la web.