El tenista Rafa Nadal durante un partido.

El tenista Rafa Nadal durante un partido. Clive Brunskill Getty Images

Gastronomía

El pincho de un bar de Bilbao que enamoró a Rafa Nadal: "Los amigos le decían todo el tiempo que son las mejores de la ciudad"

Este emblemático bar, Satai, es muy conocido por sus manjares verdes e icónicos. Unos bocados que vuelven loco al extenista. 

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Euskadi es un lugar cada vez más atractivo para las grandes personalidades, desde Nicole Kidman y Pamela Anderson o Ed Sheeran hasta el chef Dabiz Muñoz o el tenista español más conocido del panorama deportivo, Rafael Nadal. 

La leyenda del tenis colgó la raqueta hace un par de años y para despedirse de su etapa deportiva decidió hacer una escapada a las tierras vizcaínas, concretamente a Bilbao, donde se le dejó ver en el bar con más solera, Satai, en la plaza Campuzano, 'poteando'

El bar que enamoró a Rafa

El dueño del local, Ander, explicó a El Correo (como recoge en su artículo Gildas, kendalls y chuleta: así ha sido la breve escapada de Rafa Nadal a Bilbao tras su retirada), que algunos amigos suyos visitan la villa de manera habitual por motivos laborales y que cada vez que pisan Bilbao nunca se olvidan de Satai. 

Por eso, cuando esta vez visitó la villa Rafa, este lo visitó a lo grande: con su esposa y con su cuadrilla. Este emblemático bar, Satai, es muy conocido por sus manjares verdes e icónicos: las gildas. Unos bocados que vuelven loco al extenista y que no dudó en elegirlo para coronar su mañana. 

"Los amigos le decían todo el tiempo que son las mejores de Bilbao", expresaba el dueño para el medio. Pero las gildas no fueron lo único que degustaron, sino unos 'kendall', cóctel que homenajea al exentrenador del Athletic Club, Howard Kendall. Una bebida que se popularizó en la ciudad, ya que en los 80 solía pedir habitualmente en Lezama un combinado a partir de zumo de naranja, ginera y schweppes de naranja. 

El icono verde

La gilda, la reina de los pintxos por excelencia, no nació en Bilbao, sino en Casa Valles de la calle Los Reyes Católicos número 10 de San Sebastián en los años 40. Adquiere su nombre de la película Gilda de la década de los 40 por las similitudes entre el sabor y la obra cinematográfica, "verde, salada y un poco picante", según la web oficial de Casa Valles. 

Hoy se ha vuelto un pintxo muy extendido en Euskadi y no falta en las barras de lo bares, pero todo comenzó en este establecimiento donostiarra con más de 80 años de historia. Al principio, este servía vinos a los vecinos. Fue el hijo de Blas, dueño de antaño, el que traía el vino de "cosecha propia" desde la localidad navarra de Olite en barricas. 

Los clientes iban a tomarse algo al establecimiento hasta que ello se volvió costumbre y Blas decidió comenzar a servir encurtidos y anchoas a los clientes. Así fue como Txepetxa (Joaquín) creó las gildas, ya que este empezó a pinchar sus tres ingredientes fundamentales en un palillo: la anchoa, la piparra y la aceituna