Bacalao a bras, receta portuguesa.

Bacalao a bras, receta portuguesa. iStock

Gastronomía

Portugal da una lección a España: el auténtico bacalao no lleva rebozado, se hace con patatas, huevo y cebolla

A diferencia de Euskadi, Portugal lo elabora de una manera muy curiosa y apetecible que gusta a todo el mundo.

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El bacalao es uno de los pescados más consumidos de Euskadi. Un manjar nutritivo que se prepara de diferentes maneras: al pilpil, al Club Ranero, a la bilbaína o a la vizcaína, entre otros.

Su versatilidad en la cocina vasca lo ha convertido en un ingredientes fundamental en miles de casas y restaurantes vascos, donde cada receta adquiere una personalidad y sabor propios.

Algunos suelen rebozar el bacalao o suelen prepararlo de una forma más natural para que destaque el alimento. Pero, a diferencia de Euskadi, Portugal lo elabora de una manera muy curiosa y apetecible que gusta a todo el mundo.

El truco de Portugal

Portugal, como Euskadi, también se caracteriza por el sabor a mar, por lo que es muy frecuente hacer uso de distintos tipos de pescado, sobre todo del bacalao. En concreto, este país tiene una receta única e ideal con la que disfrutan todos los comensales: bacalao a bras.

Se trata de una receta de aprovechamiento acompañada de patatas y huevo y que aporta grandes beneficios a nuestro organismo. Para elaborarla se necesitan 300 gramos de migas de bacalao, tres patatas, cuatro huevos, una lata de aceitunas negras, cebolleta, sal y perejil.

Comenzamos desmenuzando las migas de bacalao desalado para mezclarlas con las patatas y no sobresalgan sobre estas. Lo preferible es que cada bocado tenga un poco de todos los ingredientes.

Cuando los trozos de bacalao estén listos y bien desmenuzados los cocemos un par de minutos y los escurrimos bien para que no quede el plato encharcado de agua.

Acto seguido, pelamos las patatas y las cortamos con forma fina con la ayuda de un cuchillo afilado y las dejamos en remojo, en agua fría, para que no se peguen con las otras unos 10 minutos. Antes de llevarlas a freír las secamos con un paño.

Por último, cortamos la cebolleta en juliana y la introducimos en la sartén. Una vez blanda, incorporamos el bacalao mientras en otra sartén introducimos las patatas y las freímos hasta que queden dorada. Cuando estén las patatas fritas y la cebolla y el bacalao bien cocinado, juntamos las patatas con la mezcla y agregamos huevos previamente batidos. Vamos moviendo con cuidado hasta que el huevo cuaje.

Servimos todo en platos y los espolvoreamos con un poco de perejil. Lo decoramos, además, con unas aceitunas negras. De esta manera conseguimos un plato jugoso y delicioso que destaca por su contraste de sabores.