Puchera

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Gastronomía

Gran fiesta de la puchera con menú especial por 24 euros el 23 de octubre: en esta villa de 7.000 habitantes

Los bares y restaurantes de la villa prepara un menú especial de putxera, que se sirve durante el tradicional Concurso de Putxeras cada 23 de octubre

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Tras las fiestas de verano, llega a la agenda de otoño las citas gastronómicas a diferentes pueblos de Euskadi. En poco más de un mes Balmaseda acogerá su tradicional concurso de puchera.

Concretamente, se celebrará el próximo 23 de octubre con el día grande de su patrón, San Severino. Es uno de los concursos más veterano del mundo. Este día desde primeras horas de la mañana, las cuadrillas se reúnen en torno a la iglesia de San Severino para preparar la olla ferroviaria de alubias en un ambiente festivo.

El plato más típico de Balmaseda

La 'putxera' ferroviaria es el plato más típico de Balmaseda. La idearon los operarios del tren de La Robla, que recorría el fatigoso trayecto entre las minas de carbón leonesas y Bilbao. Aprovechando el calor de la locomotora, los fogoneros preparaban este sabroso cocido tan conveniente para entrar en calor y recobrar fuerzas en pleno invierno.

En él se da cita lo más selecto de la huerta y la ganadería encartadas. Los pimientos, la costilla, el tocino, el chorizo y las aclamadas morcillas de Sopuerta se cocinan al fuego del carbón en un artilugio que reproduce la técnica de cocción original.

Ahora bien, conviene armarse de paciencia, puesto que el proceso de elaboración es lento y se prolonga durante horas (compensadas con creces una vez en la mesa).

No obstante, las pucheras son para el consumo propio de las cuadrillas. En cambio, los bares y restaurantes de la villa prepara un menú especial de putxera, que se sirve durante el tradicional Concurso de Putxeras cada 23 de octubre, consiste típicamente en alubias rojas con sus sacramentos (chorizo, tocino y morcilla), acompañadas de postre y vino, con precios que suelen partir desde los 24 euros por persona.

El pueblo vasco más antiguo

Este destino que aún permanece en el anonimato para muchos, es el pueblo más antiguo de Bizkaia y una joya oculta de Euskadi. Fundada en 1199, esta localidad es un testimonio vivo del paso del tiempo y de la historia vasca.

Su ubicación estratégica en el valle de Mena y su cercanía con Castilla hicieron que fuera un enclave clave en las rutas comerciales medievales. Incluso se cree que su historia podría estar vinculada a la época romana, gracias a los vestigios de antiguos caminos que pasaban por la zona.

Pasear por Balmaseda es recorrer siglos de historia. Uno de sus principales atractivos es el Puente Viejo, una construcción medieval que cruza el río Cadagua y que ha sido testigo de innumerables viajeros y comerciantes a lo largo del tiempo.

También destacan la iglesia de San Severino, con su impresionante estilo gótico, y el Monasterio de Santa Clara, que aporta un aire de serenidad a la villa. No hay que olvidar el Palacio Horcasitas y el Museo de la Historia de Balmaseda, donde los visitantes pueden sumergirse en el pasado de este fascinante lugar.