El chef vasco propone un aperitivo que se hace en 5 minutos y está de rechupete: paté de sardinas al estilo portugués.
Según ha compartido el cocinero en su programa Cocina Abierta y redes sociales, es una receta sin cocción, perfecta para un picoteo rápido y sabroso, como los que sirven en los bares de Portugal.
Ingredientes (4 personas)
- 2 latas de sardinas en aceite
- 1 manzana Granny Smith
- 1 cucharada de mostaza
- 1 cucharada de AOVE
- 1/2 barra de pan
- Hojas de rúcula
- Perejil
“Lleva sardinas en conserva, manzana verde, mostaza y un toque de aceite de oliva. Lo trituro todo hasta que queda una crema suave y lo sirvo con pan tostado, rúcula y perejil”, asegura el chef.
Elaboración del paté
Para elaborar este aperitivo de paté de sardinas al estilo portugués se requieren dos latas de sardinas o sardinillas en aceite (o en tomate), una manzana Granny Smith, una cucharada de mostaza (sustituible por mayonesa o queso fresco), pan para tostar y un poco de verde como rúcula para acompañar.
La elaboración inicia retirando todo el exceso de aceite a las sardinas y machacándolas bien en un recipiente con un tenedor. A continuación, se pela la manzana Smith, se pica finamente en trozos muy pequeños —al estilo del ajo picado— y se añade a las sardinas. Se incorpora la cucharada de mostaza junto con un chorrito de aceite de oliva limpio, mezclando todos los ingredientes con una espátula hasta obtener una preparación bien integrada.
Por último, se cortan las rebanadas de pan y se tuestan en la tostadora para preparar los montaditos. Se distribuye el paté sobre el pan caliente y se corona cada pincho con una hoja de rúcula aderezada con unas gotas de aceite de oliva.
Propiedades de las sardinas
La Fundación Española de Nutrición, organismo que asegura que la sardina contiene un aporte de ácidos grasos poliinsaturados omega 3, por una ración, que casi cubre el 100% de los objetivos nutricionales recomendados para la ingesta diaria de la población.
Las proteínas de las sardinas en conserva son buenas para el desarrollo muscular. Por ello, son muy recomendables para los niños, embarazadas y deportistas.
La vitamina B3 ayuda a reducir el colesterol y combatir enfermedades como la artritis.
La vitamina B12, conocida como cobalamina, aporta numerosos nutrientes a mujeres embarazadas y juega un papel importante en la producción de sustancias químicas del cerebro, que pueden ayudar a reducir el riesgo de depresión.
La vitamina D fortalece el sistema inmune y puede ayudar a prevenir algunos tipos de cáncer.
Su alto contenido de calcio ayuda a mejorar la calidad de los huesos.
