Bildu es corrupto por definición y por origen. Y solo en su mano está dejar de serlo.
Corrupto porque solo acepta el marco legal y el terreno de juego común cuando le va bien y puede sacar algo. En caso contrario, pase foral. Tampoco es que sus militantes y votantes se distingan por la voluntad de concordia y convivencia, más bien al contrario. Insultan al discrepante, tapan y jalean los comportamientos antidemocráticos en los pueblos, o ensalzan a las personas que van saliendo de la cárcel gracias a la buena voluntad de los demócratas. Mofándose de paso de las víctimas y de sus familiares.
Siguiendo con la corrupción moral, es difícil confiar en un sector de la población, agrupado alrededor de Bildu, que promueve políticas de apartheid para los que no comulgan con sus propuestas supremacistas en materia de idioma, educación o ciudadanía. O mantienen actitudes racistas y xenófobas activas, como las registradas este verano en diferentes puntos de Euskadi y se ponen de perfil, tirando a no, en el tema del centro de refugiados de Vitoria-Gasteiz, mientras empapelan sus balcones y sus ayuntamientos de banderas que dicen Ongi etorri Errefuxiatuak.
En cuanto a la corrupción administrativa y económica, propiamente dicha, y obviando los orígenes, cuando se financiaban directamente del crimen y la extorsión, aún no hay mucho que rascar, posiblemente porque aún no han pillado mucho cacho, pero será inevitable. Ningún partido es inmune y en todos hay golfos corruptibles que los corruptores identificarán a su debido tiempo.
Dicho lo cual, me hace gracia el esfuerzo que despliega el PNV en redes para convencernos que Bildu es corrupto. Lleva tiempo sacando a sus dirigentes y a sus troles, aún con pocos seguidores pero muy pesados, y recopilando casitos, ni siquiera casos, de presuntas irregularidades.
Entiendo que el PNV no se meta con el tipo de corrupción que describo en los primeros párrafos, básicamente porque comparten bastantes de esos postulados. Quitando la financiación vía terrorismo y los ongietorri a los presos de ETA, en el resto... antzeko parecido. Pero me causa risa infinita que pretendan que compremos argumentarios tan pobres como los que cuelgan en el vertedero de Elon Musk.
Para muestra un botón. Ayer, un ignoto trol jeltzale colgó varios casos que en su cabeza, y en la de su partido, sonaban tremendos y que salpican a la denominada -no comparto- izquierda abertzale.
Yo le diría al PNV que no se haga más daño en estos temas. No vaya a abrirse de verdad el melón de la corrupción en Euskadi. Le sugiero que combata a Bildu con propuestas políticas, con coraje cívico frente a la intolerancia, con exigencia democrática, pero no con la corrupción o la incompetencia
El más importante de los citados es la imputación, por la jueza de Durango que lleva el caso, de la exalcadesa de Zaldibar en 2015, respecto a posibles irregularidades urbanísticas en el vertedero que colapsó en 2020.
También han imputado a los arquitectos municipales y a la secretaria. Parece en todo caso que se investiga una irregularidad administrativa en la que no se detecta dinero que cambia de manos ni beneficios materiales para la investigada. Además puede haber prescrito.
Quiero decir con esto que no es lo mismo que el caso del palacete de Getxo, derribado ilegalmente para construir unas viviendas en régimen de cooperativa. Entre los cooperativistas, dos concejales del PNV de la localidad costera. Imputados. Lo investiga la misma unidad de la Ertzaintza que el caso anterior, pero aquí si parece que hay beneficio y beneficiados.
También denuncia que Bildu facilitó en Aramaio (Álava) la contratación irregular de una técnico de euskera, “conocida” de la alcaldesa. Una sentencia obliga al ayuntamiento a modificar la adjudicación de la plaza.
Otro enorme caso de corrupción denunciado por el PNV, partido que nunca, jamás, en su vida, ha colocado a nadie. Todos los niveles del empleo público en Euskadi están plagados de militantes jeltzales que han pasado sus correspondientes y limpias oposiciones.
No obstante, lo que sí denotan comportamientos como el de Aramaio es que Bildu no tiene intención de limpiar el acceso al empleo público y que optará, como ya intuíamos, por quitar a unos para poner a los suyos. Suerte con eso.
Apunta también el trol el nombramiento de Arantxa Izurdiaga como asesora de Bildu en el Parlamento vasco cuando oficialmente es la coordinadora de la coalición soberanista en el Parlamento de Navarra.
En la práctica, su puesto de trabajo consiste en encauzar la labor de la formación abertzale al servicio de los navarros, pero cobrando de los impuestos de vizcaínos, alaveses y guipuzcoanos. No es bonito pero es lo usual. En todos y cada uno de los partidos que hay en Euskadi.
Recuerdo ahora el caso Ibarzaharra, en el que dos fontaneros del PNV, Iñigo Camino y Juan Cruz Nieves, fueron colocados en dicha sociedad foral vizcaína, de donde cobraban jugosos sueldos, a pesar de no ir nunca a trabajar. Nadie les conocía en la empresa, como bien quedó reflejado en el contundente informe de la Inspección de trabajo. Finalmente, el tema fue archivado, cómo no, por el juez correspondiente.
Yo le diría al PNV que no se haga más daño en estos temas. No vaya a abrirse de verdad el melón de la corrupción en Euskadi. Le sugiero que combata a Bildu con propuestas políticas, con coraje cívico frente a la intolerancia, con exigencia democrática, pero no con la corrupción o la incompetencia.
No, al menos en el mes del palacete de Getxo -"¡ni que fuera la Torre Eiffel!"-, de las vacunas caducadas -"se han aprovechado de la corta experiencia política del consejero"-, de que Bilbao y Barakaldo se salten la instrucción trumpista del consejero de Seguridad de publicar el origen de las personas detenidas -"es mejor darla ya que al final acaba trascendiendo y la oposición las filtra a la prensa".
Los tres entrecomillados son de Aitor Esteban, líder supremo de los jeltzales. No se quien pensó que iba a mejorar lo que había.
