Ataque aéreo en Teherán, la capital de Irán EFE
Estamos padeciendo una subida del petróleo de más del 80%. Antes del conflicto iniciado el veintiocho de febrero, el petróleo se situaba en torno a 60 dólares por barril. Y en 14 días de guerra, los combustibles van camino de los 2 euros, por litro.
Lo sorprendente es que se haya elevado tanto el precio por litro. Pues los transformadores, dealers, etcétera, con seguridad, tienen comprados los barriles de crudo a precios de antes de la guerra. Y obviamente, los costes de transformación de los combustibles que adquirimos los consumidores al detail, no han experimentado una subida sustancial.
Por lo que es incomprensible que estos precios de los combustibles se hayan situado donde están, en solamente un par de semanas y nadie diga nada. Los gobiernos, se puede suponer, que también lo verán y aún así continúan sin moverse ni un ápice para intentar subsanar unas valoraciones que no tienen sentido. Salvo el realizar el agosto con todo este asunto.
Por lo tanto, se debería empezar inmediatamente a estudiar y analizar todo el escenario petrolero por venir y actuar, lo más rápido que sea posible.
Porque si los combustibles se sitúan a precios que algunos esperan, la situación de la Economía, va a derivar en una Depresión Económica de tal magnitud, que insoslayablemente todos vamos experimentarla y padecerla. Lo cual va a arruinar a gobiernos, instituciones, empresas, familias, etcétera, si no se toman las medidas oportunas en estos momentos.