La secretaria general del PP vasco, Laura Garrido, ha afirmado que aunque la democracia y el estado de derecho han vencido al terrorismo de ETA aún "queda la batalla de la convivencia" para que a nadie en Euskadi "le amenacen, le griten o le golpeen por no ser nacionalista".

Garrido ha participado este mediodía en Vitoria en un homenaje Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP de Ermua asesinado "a cámara lenta" por ETA en 1997 tras un secuestro de 48 horas. "Recordamos con dolor aquellos terribles días" que no obstante, ha dicho, fueron "un antes y un después en la batalla contra el terrorismo".

Ha recordado que aquel asesinato alumbró el llamado "espíritu de Ermua, una auténtica revolución cívica que removió conciencias y sirvió para deslegitimar el terrorismo en toda su dimensión, no solo a sus autores materiales, sino a sus cómplices y a aquellos que jaleaban, alentaban y amparaban" la violencia.

"Hoy tenemos que recordar que ganamos la batalla del terrorismo desde la democracia a través del estado de derecho", ha afirmado Garrido, que ha advertido de que aún hay que librar "la batalla de la convivencia" para que a ninguna persona "le amenacen, le griten o le golpeen por no ser nacionalista" en Euskadi.

La secretaria general de los populares vascos ha reivindicado "el relato de la verdad", que debe incluir "en mayúscula las palabras memoria, dignidad y justicia" y permitir a los jóvenes que no vivieron el secuestro y asesinato de Blanco entender "qué supusieron esos días para la sociedad vasca y española".