Henri Parot es uno de los terroristas más sanguinarios de la historia de ETA. Sobre sus espaldas pesan 39 asesinatos, 240 heridos y atentados tan impactantes como el de la casa cuartel de Zaragoza de 1987, que dejaba 11 víctimas mortales, entre ellas cinco niños. Por todo esto, fue condenado a casi 4.800 años de prisión, de los que cumplirá 41 por los delitos de asesinato, atentado, estragos, lesiones y terrorismo. Con todo esto, la red en favor de los derechos de los presos de ETA, Sare, junto con Elkartasun Eguna, había convocado en Arrasate un homenaje en favor del que fuera dirigente del comando Argala. Homenaje que, finalmente, no va a tener lugar, o al menos no de la manera que estaba prevista gracias a la presión social e institucional que ha logrado frenarlo.

El nombre de Parot volvía a estar en boca de todos en 2006, cuando el Tribunal Supremo le dio la razón en un recurso que sentó jurisprudencia, patentando lo que se conoce como la 'doctrina Parot'. Esta doctrina establece que la reducción de penas por beneficios penitenciarios debe aplicarse a la pena total, y no al máximo legal permitido de permanencia en prisión, que, según el ya derogado Código Penal de 1973, era de 30 años. En 2013, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos derogó esta doctrina y propició que que las reducciones de condena comenzasen a aplicarse sobre el máximo tiempo de permanencia en prisión legal permitido, lo que conllevó la puesta en libertad inmediata de muchas condenados con penas que superaban ampliamente los 30 años. Esta "victoria" se había convertido en bandera de todo el movimiento de presos de ETA.

La legislación actual eleva a 40 años el máximo legal permitido de encarcelamiento para los condenados por terrorismo. Un cambio legal que afecta a Henri Parot, que lleva 31 años en la cárcel, y que motivó la manifestación en Mondragón, finalmente desconvocada. Para el sábado, Sare había preparado una especie de carrera de relevos a lo largo de 31 kilómetros, un número simbólico que representa cada uno de los años que Parot ha pasado en prisión por sus asesinatos. Ahora dan un paso atrás para "evitar el enfrentamiento y la confrontación" y "rechazar los obstáculos" que "imponen los enemigos de la paz en el camino de la vuelta a casa de los presos". Desde EH Bildu han animado a la gente a que participe en los actos que sí se van a llevar a cabo. 

"El camino a seguir para que, a partir de ahora, se lo piensen dos veces"

Desde el momento en que se hizo pública, la convocatoria se encontrado con una oposición frontal por parte numerosos sectores de la sociedad. Hasta tal punto que Los Gobiernos de España y Euskadi, junto con el Memorial de Víctimas del Terrorismo, anunciaban una concentración contra este homenaje y para mostrar su apoyo a las víctimas del ex miembro de ETA. Se lograba así algo que no suele ocurrir con mucha frecuencia y es que todas las instituciones se unieran para mostrar una postura común de apoyo a "las verdaderas víctimas"

Para Raúl López Romo, historiador del Memorial de Víctimas del Terrorismo, este es, sin duda, el camino a seguir. "Las instituciones por un lado, las víctimas y la sociedad civil por otro, han conseguido que se vea que este tipo de actos no tienen sentido y que son injustos y profundamente hirientes y que no les pueden salir gratis. Es una victoria y el camino para que a partir de ahora se lo piensen dos veces y les más dificill, si no imposible, seguir organizando estas cosas".

Si hay o no precedentes de una unión política y social que evite un acto de estas características, es algo que López Romo no se atreve a aventurar, pero lo que sí es cierto es que es algo que no ha ocurrido en los demás recibimientos y homenajes a presos que se están viviendo en los últimos meses, los famosos 'ongi etorris': "Este tipo de actos están en el corazón de la ideología y de la actividad del nacionalismo radical, del entorno de ETA, desde la Transición, el primero fue en 1977".

"Perdonar es de cristianos, pero olvidar es de tontos"

Maria Isabel Franco es la viuda del coronel de Intendencia del Ejército de Tierra José María Martín-Posadillo, víctima de un atentado del preso de ETA Henri Parot en 1989. Ella ha estado en el acto del Memorial y ha defendido que los terroristas condenador deben cumplir sus condenas y también les ha pedido a los presos de ETA que piensen en las víctimas. "No tenemos culpa de nada y nos ha tocado como nos tocaría una lotería, pero mala. Homenajear a un terrorista y a un asesino es absurdo y perdonar es de cristianos, pero olvidar es tontos", ha explicado.

El presidente de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Tomás Caballero, también presente en la concentración, ha pedido a las instituciones que "hagan lo que tengan que hacer" para evitar los 'ongi etorri' a presos de ETA y posibilitar así la "convivencia en una sociedad sana". En este sentido, ha advertido de que "una sociedad sana no puede permitir que una persona que ha causado tanto dolor tenga ningún tipo de reconocimiento", al tiempo que ha considerado que el cambio de la marcha en Arrasate-Mondragón por concentraciones contra la "cadena perpetua" supone una "manipulación del mensaje".

"¿De qué ha servido toda la sangre que hemos derramado?"

Durante los seis primeros de 2021, Covite ha registrado 64 actos de apoyo a ETA, y durante todo el pasado 2020 contabilizó 124. Jose Mari Lobato es víctima y superviviente de ETA que, con 27 años fue tiroteado en Irun cuando ejercía su trabajo de guardaespaldas de la concejal donostiarra del PP, Elena Azpiroz. Además, era amigo de Jose Luis Caso, compañero de partido de Azpiroz que fue asesinado con un tiro en la cabeza en 1997. Él cree que lo que ahora se pretende es crear un relato de normalidad en el que "ellos son las víctimas cuando siempre han sido verdugos, en todo caso han sido víctimas de su propia ideología que rozaba la psicopatía".

Recuerda una anécdota que le ocurrió cuando volvió a su pueblo, Rentería, tras estar en el hospital: "Me prepararon un homenaje con pancartas y todo porque era de toda la vida de allí, y se montó una bronca en el bar por trabajar con quien trabajaba y al final no hubo nada. ¿A cuántas víctimas se les hace un homenaje en su pueblo? En cambio ellos no fallan y lo hacen con todos".

Dionisio Bolivar es otra de las víctimas de Partor, marido de Conrada Muñoz, madre del funcionario de prisiones Dionisio Bolívar Muñoz a quien dirigieron un paquete bomba que, finalmente, le explotó a ella. Sin poder evitar el emocionarse, Bolivar señala que nadie podrá entender el dolor que han pasado y por el que "ahora quieren volvernos hacer pasar". Cuando conoció la noticia del homenaje al asesino de su esposa sintió mucha impotencia, y que ahora no vaya a celebrarse, asegura que "es un alivio, no una victoria porque la victoria es que estuviera para siempre encerrado".

Para él, lo peor que se puede hacer es pasar página e insiste en la necesidad de una educación que cuente todo el dolor que han pasado: "¿A dónde vamos con estos homenajes? ¿De qué ha servido toda la sangre que hemos derramado? Me vengo abajo porque no sé cuando vamos a poder descansar tranquilos. Tenemos que seguir luchando por la justicia y por un reconocimiento.

"Es una victoria nuestro, de la lucha de las víctimas, no de los políticos"

Para protestar contra el homenaje preparado por Sare, hay convocados numerosos actos en diferentes puntos de la geografía española. Asociaciones de víctimas como la AVT o partidos como PP y Vox van a mantener sus convocatorias a pesar de este giro que ha eliminado a Parot del lema de la manifestación. Para Consuelo Ordoñez, hermana del también asesinado por ETA Gregorio Ordoñez, y presidenta de Covite, esta ha sido una ocasión más para que la clase política haga una "instrumentalización" de las víctimas.

"Esta victoria es nuestra, de nuestra lucha que ya viene de años porque incluso mi propio hermano ya denunciaba los 'ongi etorri'. No es suya, así que que no se la atribuyan", dice Ordoñez. Está convencida de que, la presión social da sus frutos y aunque "no vamos a lograr que la Izquierda Abertzale reflexione porque eso no lo va a hacer nunca", con hechos como estos se consigue que "se queden solos". Para ella la vía y el camino es seguir presionando y "alejarse del barro político que puede provocar acontecimientos siniestros".