Tras idas y venidas, esta semana, los Gobiernos vasco y central han formalizado el traspaso a Euskadi de cinco nuevas materias.
El camino no ha sido nada fácil. Las últimas semanas han estado marcadas por intensas conversaciones entre ambas partes con el fin de llegar a un acuerdo que tuvo que aplazarse a finales de 2025 por las discrepancias que existían.
Aunque las formas no le han gustado nada al sector del PNV, se quejan de que ha habido que llegar "al límite" para conformar el pacto, celebran lógicamente los traspasos logrados como un paso más para "ampliar" el autogobierno vasco.
Sin embargo, con este último gran paso ya dado, desde Euskadi no olvidan que aún quedan por transferir diez materias para completar el Estatuto de Gernika. De ellas, el Gobierno central tiene un documento desde octubre donde el Ejecutivo vasco sus propuestas a seguir para llevar a cabo estas transferencias pendientes.
Para Euskadi es importante que los tiempos no se alarguen porque las transferencias pendientes dependen de que el presidente, Pedro Sánchez, siga en Moncloa. Con la situación actual, no es tan seguro que Sánchez pueda agotar la legislatura hasta 2027.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el lehendakari, Imanol Pradales
Gestión de las pensiones
Lo cierto es que, con lo hasta ahora visto, nada indica que las negociaciones sobre estas diez materias restantes vayan a ser camino de rosas.
Para Euskadi es importante que los tiempos no se alarguen porque las transferencias pendientes depende de que el presidente, Pedro Sánchez, siga en Moncloa.
Dos de ellas son, precisamente, las más complejas: la gestión del régimen económico de la Seguridad Social y la gestión de los tres aeropuertos vascos.
En la primera, reconocida por el propio Gobierno vasco como la más complicada, ya vienen trabajando en ella desde el 2024.
Después de conseguir la gestión de los subsidios por desempleo y las prestaciones no contributivas del paro, Euskadi reclama todas las competencias de la Seguridad Social, incluida la gestión económica.
Así, el siguiente paso es gestionar las pensiones. Según una estimación del Gobierno vasco, el gasto en pensiones que aporta España a Euskadi es de unos 12.000 millones de euros.
Aeropuerto de Loiu
Aena rechaza el traspaso
La gestión de los tres aeropuertos vascos —Foronda, Loiu y Hondarribia— también está sobre la mesa y parece que también presenta complicaciones.
El propio presidente de Aena, Maurici Lucena, no lo ve claro porque un acuerdo político de este calado podría provocar que “el accionariado privado emprenda acciones legales”.
Y ocurre porque Aena es una sociedad pública, pero con matices. El Estado posee el 51% de la propiedad, mientras que el 49% restante está en manos privadas, entre ellas, varios fondos de inversión, los cuales tienen mucho poder a la hora de decidir sobre algo así.
De esta forma, Lucena ha defendido la integridad de la red de infraestructuras en manos de Aena, en base al "marco constitucional, normativo y regulatorio".
Pero a la parte vasca esto no le gusta. Aunque el lehendakari, Imanol Pradales, ha reconocido que el ámbito aeroportuario "es delicado", ha recalcado que "no va a renunciar a lo que le corresponde a este pueblo por ley, por referéndum y, por lo tanto, por derecho de ese pacto".
"Por cierto, Aena es una empresa con control público porque el 51% está en manos del Estado. No lo olvidemos nunca, por mucho que cotice en bolsa. Al presidente de Aena no creo que le nombren los fondos de inversión, ¿verdad?", ha añadido.
Por el momento, el asunto está en manos de un grupo de expertos que acordaron constituir ambas los dos Gobiernos con el fin de que analicen la fórmula para que el Gobierno vasco gestione los tres aeropuertos porque Euskadi ya ha dejado claro que quiere contar con la "máxima capacidad".
