El caso de las vacunas caducadas ha provocado todo un escándalo sin precedentes en Euskadi. Este martes se conocía, a raíz de una iniciativa presentada por EH Bildu en el Parlamento Vasco, que Osakidetza administró vacunas caducadas a 253 personas—aunque finalmente Salud ha confirmado que fueron un centenar— que, en su mayoría, eran bebés.
A pesar de que los expertos han confirmado que este hecho no tiene ningún tipo de afección en la salud —aunque los afectados sí se encuentran desprotegidos—, el caso ha abierto todo un debate sobre la gestión y también sobre la responsabilidad del consejero de Salud, Alberto Martínez.
Desde el minuto uno el Gobierno vasco ha asegurado que la situación está controlada y todos los casos "monitorizados" —con comunicación directa con las familias afectadas—, y lo cierto es que, según se ha sabido, el departamento de Salud ya era conocedor del suceso antes de que Bildu lo denunciase.
Gestión "no resolutiva"
Como era de esperar, con un caso de tal calado, la oposición ha salido rápidamente a pedir explicaciones y responsabilidades.
En primer lugar, Bildu ha criticado la gestión del departamento liderado por Martínez porque, según la formación abertzale, no es "resolutiva".
Además, se preguntan si el departamento de Salud hubiese hecho público este asunto, de no haberlo denunciado en el Parlamento vasco. "¿Si nosotros no lo hubiésemos hecho público, la consejería hubiese informado o se pondría en contacto con las familias?", se ha preguntado la parlamentaria Rebeka Ubera.
Asimismo, los abertzales desmienten al consejero en el hecho de que estén manteniendo a todas las familias afectadas informadas. "Este mismo miércoles a la mañana contactamos con algunas familias y todavía no les habían llamado y ellas mismas estaban llamando a las OSIs".
Ubera ha pedido al consejero una reflexión por tratarse de un caso "delicado y muy serio". En este sentido, consideran que "no es un error aislado" porque hay 12 OSIs implicadas y distintos centros de salud.
La parlamentaria de EH Bildu, Rebeka Ubera, en un pleno del Parlamento vasco, en una imagen de archivo
El PP exige transparencia
El PP vasco sigue la misma línea, ha pedido responsabilidades y que no se "minimice" el asunto.
Para los populares vascos las explicaciones de Martínez han sido "insuficientes". Más aún cuando se ha pasado de 253 afectados a un centenar, algo que puede llegar a indicar que el departamento no tiene la situación tan controlada.
"Tiene que haber una investigación exhaustiva sobre todo lo que ha ocurrido, porque no se trata de un error aislado sino de muchos fallos concatenados y que ha dejado a niños desprotegidos ante unas enfermedades que antaño tenían unas consecuencias muy graves", ha señalado la portavoz del PP en el Parlamento vasco, Laura Garrido.
En alusión al Pacto de Salud, del que uno de los aspectos fundamentales era la transparencia, para el PP ha faltado por no haber informado de ello cuando Osakidetza detectó el problema el pasado 15 de enero.
Un suceso que va a dar mucho de qué hablar, puesto nada igual había ocurrido en Euskadi. Solo se recuerda un caso que también tiene que ver con las vacunas, el de la enfermera de Santurtzi (Bizkaia) que simuló a 404 menores y que quedó absuelta, obligada a recibir tratamiento psicológico durante siete años.
Por lo pronto, el PP vasco ya ha anunciado ya ha anunciado que va a presentar en la Cámara vasca una serie de iniciativas para conocer todos los detalles de lo sucedido, así como cuál ha sido la trazabilidad de las vacunas y cuáles son los protocolos de verificación.
