Este 6 de febrero se ha cumplido un año desde que Andoni Ortuzar anunció que abandonaba la carrera por presidir el PNV. Un año desde que Ortuzar dijo agur de forma inesperada para abrirse camino en una nueva etapa que no ha estado exenta de polémica.
Si bien partía como favorito para la reelección como presidente del PNV —solo quedaba que confirmase que se presentaba a un cuarto mandato más—, todo cambió cuando, como adelantó Crónica Vasca, Aitor Esteban —el entonces portavoz del PNV en el Congreso— anunció que aceptaba pasar a la segunda vuelta para presidir el partido.
Días después, Ortuzar anunció su retirada a través de un comunicado, dejando así el camino allanado para que Esteban se convirtiese en el nuevo líder del PNV. Y así fue.
Un episodio que no dejó indiferente a nadie y, aunque los jeltzales repitieron una y otra vez que no había ningún tipo de crisis y que el partido estaba "más unido que nunca", sí que se produjo una cierta grieta que, poco a poco a lo largo de este último año, se ha ido reconduciendo.
Saludo entre Andoni Ortuzar y Aitor Esteban
Aterrizaje en una gran consultora
Una vez que Ortuzar abandonó la política, quedaba saber a qué se dedicaría. Seis meses después de dejar la presidencia, se conoció que fichaba por la consultora Price Waterhouse Coopers (PwC).
PwC es una de las cuatro grandes consultoras y auditoras conocidas como 'big four', junto con EY, Deloitte y KPMG. En PwC se dedicó a tareas de consultoría de comunicación, dada su formación como periodista.
Un movimiento que no estuvo exento de críticas —de EH Bildu o PP vasco, por ejemplo— y pronto se acuñó el conocido término de 'puertas giratorias'.
Esta incorporación hizo flaco favor al PNV, partido que ha reconocido haber cometido errores que guardaban relación con el amiguismo. Porque hay quienes consideran que es poco ético que una persona que ha estado al frente del PNV durante doce, trabaje en una consultora que ha conseguido numerosos contratos con las administraciones dirigidas por este mismo partido.
Acusaciones de amiguismo
El expresidente peneuvista volvió a ser noticia pocos meses después al incorporarse al consejo de administración de Movistar Plus, la división audiovisual de Telefónica.
El aterrizaje de Ortuzar en Telefónica, después de su breve paso por PwC, ha vuelto a sostener la tesis de que algunos cargos del PNV terminan en grandes compañías.
Las críticas de la oposición no tardaron en llegar. EH Bildu ha sido muy duro con este tipo de casos y, de hecho, ha llevado varias preguntas al Parlamento vasco. Sin ir más lejos, este 2026, ya ha registrado dos iniciativas parlamentarias que tienen que ver con el asunto de las puertas giratorias.
Con todo ello, estos 365 días han dado para mucho. Quizás la imagen de expresidente ha quedado algo tocada y habrá que ver cómo puede afectar todo esto al PNV porque la sociedad cada vez ve peor esta clase de 'clientelismo'.
