Esta semana, Euskadi ha vuelto a insistir al Gobierno de Pedro Sánchez en que quiere la gestión de los aeropuertos vascos, así como más inversiones por parte de Aena.
Además, ha solicitado participar en el diseño final del Tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) de Aena, que contempla una inversión total de 12.888 millones de euros.
De hecho, el Consejo de Administración de Aena ya ha aprobado esta propuesta, la del DORA III, para el periodo 2027-2031. Y, entre las inversiones previstas, se incluye la ampliación de la terminal del aeropuerto de Bilbao.
Euskadi pide más inversión
Pero para el Gobierno vasco no es suficiente, quiere "poder decir algo" sobre el plan estratégico de los aeropuertos de Foronda, Loiu y Hondarribia.
Así, pide participar en el volumen y la orientación de las inversiones de Aena, así como en las tasas y bonificaciones o cuestiones relacionadas con la conectividad aérea. Por ejemplo, en la reunión mantenida el pasado lunes, pusieron sobre la mesa la posibilidad de que haya sinergias entre los tres aeropuertos de Euskadi.
Sobre la inversión de casi 13 millones de euros, de la que una parte se destinará a la ampliación de Loiu, el Gobierno vasco exige más para las infraestructuras aeroportuarias.
Gran parte de la inversión va destinada a los aeropuertos más grandes, Barajas y El Prat, que se llevan unos 4.000 millones y 3.200 millones de euros, respectivamente.
En este sentido, la consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno del Gobierno Vasco, María Ubarretxena, ha asegurado que Aena "está también apostando por otros como los de Valencia y Málaga y no tanto por los vascos". La ampliación de la terminal de Málaga supondrá un coste aproximado de 1.500 millones en total.
La consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno, María Ubarretxena
Más aviones y más pasajeros
Con esta ampliación, el aeropuerto de Bilbao aumentará su capacidad para aeronaves y para pasajeros. El proyecto contempla que la terminal crezca por ambos extremos, de modo que la plataforma del aeropuerto crecerá alrededor de 25.000 metros cuadrados.
Esto permitirá contar con una mayor superficie para los procesos de facturación, control de seguridad y control de fronteras, así como maximizar la superficie de contacto y que las puertas de embarque cuenten con pasarelas.
