El presidente del PNV, Aitor Esteban EFE
Esteban, año I en Sabin Etxea: de rostro amable en Madrid a batirse el cobre por el PNV en Euskadi
Aitor Esteban ha cumplido un año al frente del PNV con asuntos de por medio como los casos de puertas giratorias o la lucha por la hegemonía
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La semana ha estado marcada por la inactividad política por el parón de Semana Santa.
El Gobierno vasco se fue de vacaciones con los deberes hechos tras el encuentro del lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pocos días antes de la Pascua.
Una reunión que sirvió para cerrar el acuerdo para que Euskadi participe en la cogestión de los tres aeropuertos vascos, así como para dar luz verde a la transferencia de seis nuevas materias.
Fueron días intensos de negociaciones, que dieron sus frutos, y en los que también se cumplió un año de Aitor Esteban como presidente del PNV.
Al asumir la presidencia, dejó atrás 21 años en el Congreso de los Diputados, 12 como portavoz y pasó a sustituir en el cargo a Andoni Ortuzar.
Un relevo sonado tras el abandono de Ortuzar por repetir como líder del PNV y que, aunque desde el partido lo negaron, generó evidentes tensiones internas.
Esteban se despidió Madrid —donde destacó como orador y fue ensalzado por la mayoría de sus compañeros— para volver a la política autonómica y ponerse al frente del partido nacionalista.
Andoni Ortuzar y Aitor Esteban EFE
Casos de puertas giratorias
Un año da para mucho y más si se trata de política. A lo largo de estos 365 días, Esteban ha tenido que enfrentarse a muchos asuntos.
Los polémicos casos de puertas giratorias han salpicado con fuerza al PNV. Casos como el de Arantxa Tapia o el de propio Ortuzar han dado mucho de qué hablar.
Este último, a los seis meses de dejar el cargo entró a formar parte de PwC, para después pasar al consejo de Movistar Plus.
Un hecho muy criticado por la oposición y que no pone las cosas fáciles al PNV de Esteban, que ya arrastra varios casos de este tipo.
El euskera en la Ley de Empleo Público, que enfrenta a los jeltzales con su socio de Gobierno, el PSE-EE, la negociación a tres de un nuevo estatus para Euskadi o la decisión del PNV de no apoyar una moción de censura contra Pedro Sánchez han marcado también el año de Aitor Esteban como líder del partido.
Pugna con Bildu
Es bien sabido que la relación entre el PNV y el PP no es buena desde que los primeros apoyaron en 2018 la moción de censura de Pedro Sánchez contra el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
Sin embargo, este último año ha servido para que haya un cierto acercamiento entre Esteban y Alberto Núñez Feijóo con una reunión entre ambos que, aunque no ha dado la vuelta a la situación, ha servido para engrasar las relaciones.
Pero el PNV tiene más la vista puesta en otro partido, en EH Bildu. No hay que olvidar que es con los abertzales con quienes mantienen una pugna por la hegemonía de Euskadi.
La vista está ya puesta en las elecciones autonómicas de 2028. Las anteriores ya evidenciaron un declive de los jeltzales y un incremento de Bildu, así que se espera que todo vuelva a estar muy reñido.