La alcaldesa de Getxo, Amaia Agirre EFE
La alcaldesa de Getxo no optará a la reelección tras rechazar dimitir por el caso palacete
Amaia Agirre pone fin a 8 años de mandato tras ser la primera mujer en ocupar el cargo
Más información: La alcaldesa de Getxo responde al PP sobre el 'caso palacete': "Siempre actúo con firmeza y con rigor"
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Giro en los acontecimientos en la alcaldía de Gexto. Tras asegurar a comienzos de año que no dimitiría por los hechos atribuidos a su partido acerca del 'caso palacete' —si bien es cierto que no lo ha hecho—, la alcaldesa del municipio vizcaíno, Amaia Agirre, ha asegurado este lunes que no se presentará a las próximas elecciones.
Lo ha hecho en declaraciones exclusivas a 'El Correo', en las que ha confirmado que dejará el consistorio tras ocho años al frente del gobierno municipal, periodo en el que se convirtió en la primera mujer en portar la makila de Getxo.
"Es momento de abrir paso a nuevas personas, nuevas miradas y nuevos impulsos que sigan haciendo avanzar Getxo", ha asegurado Agirre en una carta dirigida a sus compañeros de partido.
La alcaldesa de Getxo, Amaia Agirre
Agirre llegó en 2019 en sustitución del histórico Imanol Landa y, según indica el medio informante, abandonará el cargo tras el desgaste político de los últimos años relacionado en gran medida con el 'caso palacete'.
El que suena favorito para coger el testigo es Irkus Ansotegi, aunque también hay otras dos posibles candidaturas sobre la mesa como la de Zaloa Campillo, 'número dos' del equipo de Gobierno, y Carlos Sergio Atxotegi, director foral de Deportes y concejal en el Ayuntamiento de Getxo.
'Caso palacete'
Con una investigación judicial y urbanística abierta sobre el derribo ilegal del edificio protegido para construir viviendas de lujo, ya han sido tres los concejales jeltzales que han dimitido, así como otras tres funcionarias del consistorio vizcaíno.
En principio, dos concejales del Ayuntamiento de la localidad vizcaína, Ignacio e Iranzu Uriarte, figuran vinculados a la cooperativa Ereaga Atalaya, la entidad encargada del derribo del palacete, motivo por el que ambos están siendo investigados.
Si bien es cierto que aún está pendiente la resolución final del procedimiento, lo que sí se sabe es que el edificio —en el número 11 de la calle San Nicolás— era histórico y protegido hasta el pasado verano, que se derribó.
Ahora, se levantará un conjunto de doce viviendas de lujo en una ubicación privilegiada con vistas al mar que situarán el precio de estas nuevas viviendas por encima del millón de euros, según ha podido comprobar este diario.