El caso de Leire Díez visto desde Euskadi.
Tres conclusiones desde Euskadi sobre el caso de Leire Díez y las cloacas
Los escándalos como este solo generan desafección de la ciudadanía y, en el caso vasco, son una fábrica de independentistas
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Todo el mundo, tanto en Euskadi como en el resto de España, habla del caso de Leire Díez y sus compañeros de viaje en esas presuntas cloacas que funcionaban para perseguir y desacreditar a jueces, policías, fiscales y periodistas.
Algunos lo llaman "el Watergate de Pedro Sánchez". Yo no sé si es para tanto, pero desde luego es un caso relevante. Y desde Euskadi nos toca analizarlo. Con ese prisma, creo que podemos extraer tres conclusiones claras.
Este caso huele muy mal
El caso huele muy mal y es evidente que más tarde o más temprano acabará provocando consecuencias políticas de primer nivel. Porque lo que estamos viendo y escuchando en esos audios, esas anotaciones de Leire Díez y esos informes de la UCO resulta insostenible.
Leire Díez no trabajaba por libre. No actuaba como una lunática, como algunos quieren decir ahora, porque se ven claramente sus conexiones con los que entonces dirigían el PSOE. Por muy estrafalario que sea el personaje, lo que se está publicando no es ninguna tontería. Todo lo contrario. Hablamos de un caso mucho más grave de lo que podía parecer tiempo atrás.
Los escándalos y la desafección
En segundo lugar, este caso, junto a otros como el de la Operación Kitchen durante el Gobierno del PP, genera desafección ciudadana. Aquí siempre intentamos ver las cosas desde la óptica de la ciudadanía y no sólo desde la visión periodística.
Desafección, hartazgo y cansancio para los ciudadanos. Porque parece que estos escándalos se van repitiendo gobierne quien gobierne. Y porque restan interés y esperanza a la gente sobre lo que tendría que ser la cosa pública.
Todas las encuestas apuntan a que PNV y Bildu no sólo mantienen sino que también amplían su hegemonía entre el electorado, con casi el 70% de los votos
Fábrica de independentistas
En tercer lugar, y quizás más importante para Euskadi, este caso de Leire Díez y las cloacas, el de Kitchen que hemos citado y otros son, en el fondo, una fábrica de independentistas.
Lo que he dicho que ocurre en general es aún más fuerte en el caso vasco: la gente está cada vez más lejos de los partidos nacionales, de PP y PSOE, y más cerca de los partidos nacionalistas.
Todas las encuestas apuntan a que PNV y Bildu no sólo mantienen sino que también amplían su hegemonía entre el electorado, con casi el 70% de los votos. Algo más que preocupante ante el ciclo electoral que se avecina.