Concentración en defensa del euskera a raíz de la polémica por los numerosos ceros en esta asignatura en la PAU EFE/ Miguel Toña
Las dudas razonables que deja el polémico caso de los ceros anulados en la PAU
La oleada de bajas notas abre un gran interrogante sobre el sistema de evaluación para acceder a la universidad y siembra un precedente preocupante por la participación de los jueces en la resolución de exámenes
La Justicia anula 25 ceros en euskera en la PAU entre críticas de la comunidad educativa
La oleada de ceros en euskera en la PAU ha abierto un culebrón inédito, surrealista y con tintes políticos que en función de qué decisión tomen los jueces en relación a las últimas denuncias 'ampliadas' puede poner en jaque el sistema de acceso a la universidad en su conjunto.
Y es que la salida para zanjar el conflicto del Gobierno vasco, que optó por la vía 'salomónica' y solicitó el aumento de los cupos, presenta múltiples sombras en primer lugar en relación a los criterios aplicados por los correctores en la PAU y, a la vez, abre un peligroso precedente: recurrir a los tribunales puede servir para aprobar exámenes oficiales.
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Bronca política
Esa posibilidad ha convertido el asunto de los ceros masivos en la PAU en una de las polémicas más candentes de la semana, con reproches entre partidos políticos, una vez más, con el euskera en el centro.
Tras conocerse una oleada de bajísimas calificaciones, más de cien ceros tras las revisiones, en la asignatura de euskera en la última prueba de acceso a la universidad, se abrieron múltiples debates.
Por un lado, sobre el nivel de euskera que se imparte en ciertos centros concertados y privados.
Segundo, sobre si hay o no un criterio común a la hora de corregir exámenes en la PAU o si hay profesores que 'van por libre'.
Tercero: ¿se puede anular una nota si se ejerce suficiente presión social y mediática?
Alumnos en la PAU - Imagen de Archivo / EFE
Una rápida respuesta judicial
Finalmente, una veintena larga de estudiantes optaron por dar un paso y llevar su caso a los tribunales, lo que inmediatamente situaba la cuestión a otro nivel.
Porque, contra todo pronóstico, la justicia actuó con máxima celeridad y dando la razón a los denunciantes, generando un efecto llamada y colocando la pelota en el tejado de la EHU forzando a una anulación de estas bajas calificaciones.
Inmediatamente anunció recurso la universidad pública vasca, que de alguna forma ve en riesgo el sistema de corrección de exámenes, muy cuestionado por las propias resoluciones de los tribunales, que entienden no se respetó el anonimato de los alumnos (los ceros se concentran en centros concertados de perfil no nacionalista).
Una denuncia 'ampliada'
Tras la solución de ampliar el número de plazas, los alumnos afectados por la oleada de ceros que han denunciado están, de momento, y a falta de la resolución judicial final, matriculados en sus carreras de preferencia como si no se hubieran examinado de euskera pero la polémica continúa.
Un segundo bufete ha presentado una reclamación doble para tumbar la nota de la PAU de un alumno tanto de euskera como de matemáticas en busca de colocar un interrogante sobre todo el proceso de evaluación para acceder a la universidad.
Las decisiones judiciales irán marcando el camino, aunque el daño está hecho y la credibilidad del sistema, contra las cuerdas.