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Vivienda reservará el 30% de cada promoción a rentas de entre 20.000 y 40.000 euros

El Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco ha iniciado este jueves la tramitación de una nueva norma que reformará Etxebide

Vivienda, inflación y Osakidetza son los principales problemas para los vascos

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Continúan las propuestas e iniciativas enfocadas a paliar el actual problema de acceso a una vivienda que experimentan muchos vascos.

El Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno vasco ha iniciado este jueves la tramitación de una nueva norma que reformará Etxebide, el Registro de Solicitantes de Vivienda Protegida y Alojamientos Dotacionales, así como los procedimientos de adjudicación de vivienda protegida pública en alquiler y apartamentos dotacionales.

El objetivo es la creación de un subcupo que reserve el 30% de las viviendas de cada promoción a unidades convivenciales con ingresos anuales comprendidos, con carácter general, entre 20.000 y 46.000 euros.

Una medida que busca facilitar el acceso a la vivienda protegida de rentas medias y trabajadoras que, aun teniendo ingresos regulares, quedan frecuentemente desplazadas en el sistema actual y no pueden acceder al mercado libre en condiciones razonables.

El decreto también permitirá desarrollar y consolidar un modelo de apartamentos dotacionales intergeneracionales. Este modelo combinará apartamentos destinados a jóvenes menores de 36 años, vinculados a itinerarios de emancipación, con alojamientos para personas mayores autónomas que necesitan soluciones accesibles, adecuadas y acompañadas.

En el caso de los jóvenes, se prevé exigir unos ingresos mínimos equivalentes al salario mínimo interprofesional y unos ingresos máximos de 46.000 euros, de forma que la estancia temporal cumpla su función: facilitar la emancipación, permitir la generación de ahorro y favorecer una posterior transición hacia otra solución habitacional.

En relación con las personas mayores, la nueva norma plantea rebajar de 70 a 65 años la edad mínima para acceder a determinados apartamentos dotacionales intergeneracionales.

Además, cuando la persona disponga de vivienda en propiedad, el acceso podrá vincularse a la cesión de esa vivienda al programa Bizigune, contribuyendo así a incrementar la oferta de alquiler protegido y a movilizar vivienda hacia una función social.

Además se fomentará la recuperación de un mecanismo que permita adjudicar vivienda protegida a unidades convivenciales que ya disponen de una vivienda en propiedad cuando esta haya dejado de ajustarse a sus necesidades familiares.

En estos casos, la adjudicación quedará condicionada a la entrega, transmisión, cesión o puesta a disposición de la vivienda anterior, con el objetivo de evitar situaciones de inadecuación sobrevenida entre el tamaño de la familia y la superficie disponible.

El consejero de Vivienda, Denis Itxaso

El consejero de Vivienda, Denis Itxaso L. Rico EFE

Más relevancia a la antigüedad

Además, esta nueva norma prevé dar mayor relevancia a la antigüedad de la inscripción, de manera que la permanencia en el registro siga generando valoración más allá de los límites actualmente existentes.

Asimismo, se plantea evitar que el cambio de preferencia entre las modalidades de alquiler y compra suponga la pérdida automática de todos los puntos acumulados por antigüedad, siempre que la persona o unidad convivencial mantenga la nueva modalidad durante un periodo mínimo de tres años.

"No puede leerse únicamente desde una lógica de vulnerabilidad extrema"

El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha subrayado que el inicio de la tramitación de este decreto “responde a una convicción muy clara: el problema de la vivienda en Euskadi ya no puede leerse únicamente desde una lógica de vulnerabilidad extrema, aunque esa siga siendo una prioridad irrenunciable de la acción pública”.

Según ha indicado, “hoy la dificultad de acceso a una vivienda digna afecta también a jóvenes, familias trabajadoras y rentas medias que tienen ingresos, empleo y proyecto de vida, pero que se encuentran bloqueadas por un mercado que ha dejado fuera a demasiada gente”.

Dificultad que se ha visto reflejada en múltiples encuestas recientes. La última, el Deustobarómetro, que la vivienda era la mayor preocupación para el 49,5% de los vascos.