Manifestación de Sare en las fiestas de San Sebastián

Manifestación de Sare en las fiestas de San Sebastián SARE Sare

Política

Los presos de ETA, el euskera y La Roja: las polémicas que han marcado el verano en Euskadi

La falta de actividad política no ha evitado que durante el periodo estival se produzcan hechos noticiosos

Más información: Los sindicatos de la Ertzaintza se hartan de las agresiones y reclaman a Zupiria más agentes

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La falta de actividad política y empresarial durante el verano no ha evitado que se produzcan ciertas polémicas en Euskadi a lo largo del periodo estival.

La organización lingüística en las txosnas, la exhibición de carteles y actos por los presos de ETA en las fiestas populares o la actuación de la Policía Nacional durante el Mundial son algunas de las cuestiones que han marcado los últimos tres meses.

Los presos de ETA en las fiestas

Como suele ocurrir, un año más, las fiestas populares de distintos municipios vascos se han convertido en escenarios para homenajear a presos de ETA.

Covite y Fundación Fernando Buesa, entre otros, han denunciado la presencia de simbología, pancartas y manifestaciones en espacios festivos como las txosnas de Vitoria.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo ha documentado 33 actos de apoyo a ETA directamente vinculados a las fiestas populares de distintas localidades de Euskadi y Navarra durante este verano.

Además, ha contabilizado un total de 77 casos de legitimación del terrorismo de ETA y de apoyo a sus miembros desde el comienzo del verano con independencia de que se haya producido o no dentro de celebraciones populares.

El colectivo presidido por Consuelo Ordóñez lamenta que este tipo de actos se repitan año tras año en los mismos municipios y "con el mismo respaldo institucional y sin que exista ninguna consecuencia".

"La impunidad está consolidando estas prácticas como una parte supuestamente normal de las fiestas. No son hechos espontáneos, ni aislados. Responden a una estrategia sostenida en el tiempo para mantener la legitimidad social de ETA y presentar a sus miembros como referentes políticos y morales", asegura Ordóñez.

Las polémicas ventanillas

Por otra parte, la organización lingüística también se ha colado en las fiestas veraniegas.

La polémica en las txosnas de Getxo surgió a raíz de la denuncia del PP de esta localidad vizcaína.

Los populares de Getxo denunciaron la colocación de "ventanillas para pedir en castellano" en el recinto festivo del barrio de Algorta.

El portavoz del PP de Getxo, Eduardo Andrade, calificó esta práctica de "segregación lingüística y discriminatoria hacia los hispanohablantes". Además, exigió su retirada inmediata y reclamó una postura firme al ayuntamiento.

Este asunto reabrió el debate sobre el uso y la convivencia del euskera y el castellano en los espacios festivos.

Por una parte, los populares —al igual que el PSE-EE— aseguraron que la medida promovía la división, así como el señalamiento, mientras que los defensores argumentaron que buscaban "garantizar y visibilizar" espacios de atención en euskera.

El Mundial y la Policía Nacional

Por último, otra de las grandes polémicas del verano ha tenido que ver con el Mundial. A lo largo de la celebración, se produjeron varios incidentes y agresiones a aficionados que llevaban la camiseta de España.

La detención de dos personas por parte de la Policía Nacional por agresiones a seguidores de La Roja en la final del Mundial, provocó críticas por parte del Gobierno vasco a la actuación de la policía.

El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, aseguró que la Policía Nacional "se había excedido en sus competencias y había entrado en las de la Ertzaintza".

Semanas después, en una entrevista, volvió a reiterar su postura al afirmar que los mandos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional "buscan alterar el sistema vasco de seguridad".

Unas declaraciones que no sentaron nada bien a los sindicatos de estos cuerpos de seguridad, que consideraron que se "politizaba" su labor policial en Euskadi.

El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria

El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria Javier Zorrilla EFE