La demanda de vivienda crece siete veces más que la población debido al cambio de modelo de los hogares que se ha producido a lo largo de los últimos años.
Así lo han señalado el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, y el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, durante la presentación del nuevo número de la revista 'Ekonomiaz'.
Según han explicado, entre 2015 y 2023, la población de Euskadi aumentó un 1% mientras que la demanda de vivienda creció un 7%. En ese mismo periodo, la oferta de vivienda apenas creció un 1%, por lo que no es posible dar respuesta a esta necesidad.
Un hecho que se debe, han indicado, al cambio de modelo de los hogares de los últimos años, donde las familias son más pequeñas y más personas viviendo solas.
Suelo escaso
Ante tal escenario, el Gobierno vasco apuesta por "luchar contra las viviendas vacías". "Primero, con incentivos fiscales, que están funcionando, pero también con medidas gravosas como el recargo en el IBI a los pisos deshabitados que no salgan al mercado", ha asegurado Itxaso.
Asimismo, se quiere incorporar a las personas mayores que viven solas en casas de "dos o tres habitaciones" a alojamientos dotacionales adaptados y bien equipados pero de menor tamaño a cambio de que cedan su vivienda.
"Esto ayudaría a evitar que haya pisos grandes con un único morador y que al mismo tiempo familias con tres hijos vivan en 50 metros cuadrados", ha añadido el consejero.
En todo caso, han advertido de que "el elefante en la habitación" es el suelo, que "es escaso y lento de tramitar". En este sentido, se han referido a la modificación de la Ley de Vivienda para "para favorecer la agilidad de los trámites urbanísticos y para poner coto a los pisos turísticos".
Además, allí donde se han impulsado zonas tensionadas de vivienda "los alquileres no han dejado de crecer y las rentas se están moderando".
Edificio en construcción en una localidad vasca
Elemento de competitividad
La vivienda es además un elemento para la competitividad de Euskadi, ha defendido Torres, que ha explicado que sin posibilidades de residencia las empresas tienen dificultades para contratar trabajadores y retener talento. Según ha dicho, esto ya le ha pasado a una empresa alavesa de la que no ha facilitado más datos.
Pero además en la actualidad "el 40-50 % del sueldo" de los ciudadanos está "embargado" por la vivienda, lo que merma la capacidad de ahorro y también la de gasto, porque ese dinero no acaba en el comercio, la hostelería o la cultura, por ejemplo
