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El Gobierno vasco ha iniciado los trámites para que el euskera sea reconocido como Bien Cultural Inmaterial por Protección Especial y para que se habiliten medidas para proteger este idioma como "vehículo transmisor de la cultura vasca".

Uno de los grandes propósitos del Ejecutivo de Pradales es la protección del euskera y el departamento de Cultura y Política Lingüística impulsa el expediente que ya se ha publicado este miércoles en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), donde se recoge la resolución por la que se somete el documento a información pública y se abre a alegaciones antes de su aprobación definitiva por parte del Gobierno vasco.

En la resolución, el Gobierno vasco hace referencia a que el patrimonio cultural inmaterial está formado por "prácticas, conocimientos y expresiones que las comunidades reconocen como parte de su herencia cultural y que transmiten y recrean continuamente".

"El euskera está ligado al la Comunidad Autónoma Vasca, a Navarra, y al País Vasco francés, con presencia también en los países en los que la diáspora vasca se ha establecido", recuerda el departamento dirigido por Ibone Bengoetxea.

Para el Gobierno vasco, es imprescindible entender que el euskera es una lengua "minoritaria y minorizada", así como catalogada por la Unesco como "vulnerable". Añade, además, que su transmisión ha estado "condicionada por procesos históricos, políticos y sociales que han afectado también a la transmisión del patrimonio cultural que vehicula".

Estos motivos —considera— enfatizan su necesidad de "protección y salvaguarda como vehículo de transmisión de expresiones culturales".

La vicelehendakari primera, Ibone Bengoetxea Irekia

Medidas para "salvaguardar"

La resolución cita como "principal riesgo" para el euskera el "desajuste entre el conocimiento y el uso efectivo de esta lengua, riesgo que se acrecienta con las transformaciones sociales ligadas a la globalización, la digitalización y las formas de socialización de los más jóvenes".

Según la resolución, esta declaración servirá para adoptar "las medidas necesarias para salvaguardar esta lengua como vehículo de creación, transmisión, recreación y salvaguarda" del patrimonio cultural inmaterial con el fin de garantizar "la continuidad de los conocimientos, prácticas, expresiones y formas de transmisión cultural que encuentran en el euskera su principal medio de expresión".

"La continuidad del euskera como vehículo patrimonial no depende únicamente del mantenimiento de formas heredadas, sino también de su capacidad para seguir siendo un instrumento válido de creación, comunicación, y transmisión cultural en la sociedad contemporánea", concluye.