Trabajador de un parque eólico
El Gobierno aclara a Bildu que los parques eólicos de Domico y Erreka no han tramitado su evaluación ambiental
El parlamentario Mikel Otero reclamaba conocer el estado de la tramitación administrativa de ambos parques en el procedimiento de evaluación ambiental, así como la relación de documentos recibidos por el Ministerio para la Transición Ecológica
El Gobierno central asegura que, a fecha de 22 de septiembre de 2026, no ha recibido todavía ninguna solicitud para iniciar la tramitación ambiental de los proyectos eólicos Domico y Erreka, dos iniciativas previstas en Euskadi que han despertado interés político y social por su posible impacto territorial.
La respuesta llega tras una pregunta escrita registrada en el Congreso por el diputado de EH Bildu Mikel Otero. El parlamentario reclamaba conocer el estado de la tramitación administrativa de ambos parques en el procedimiento de evaluación ambiental, así como la relación de documentos recibidos por el Ministerio para la Transición Ecológica.
La contestación del Ejecutivo es tajante: “Analizados los datos obrantes, a fecha de esta respuesta no consta la solicitud de tramitación de la evaluación ambiental de los citados proyectos”. Asimismo, añade que, en caso de que la documentación llegue al Ministerio, la evaluación se realizará conforme a la Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental.
La respuesta implica que ninguno de los dos expedientes ha alcanzado todavía la fase formal de evaluación ambiental estatal, un trámite imprescindible para que instalaciones de este tipo puedan obtener posteriormente las autorizaciones necesarias.
Parque eólico Freepik
¿Qué son los proyectos Domico y Erreka?
Tanto Domico como Erreka forman parte de la nueva cartera de proyectos eólicos planteados en Euskadi en el contexto de la transición energética y del objetivo de incrementar la generación renovable en una comunidad autónoma que arrastra un importante retraso en el despliegue de esta tecnología.
Ambas iniciativas se encuentran en fases preliminares de desarrollo y todavía no han llegado al ministerio competente para la apertura de un procedimiento ambiental. Precisamente por ello, el Gobierno no dispone de documentación asociada ni puede informar sobre hitos de tramitación.
Su situación contrasta con la de otros proyectos eólicos vascos que sí han superado distintas fases administrativas en los últimos años. Es el caso de Labraza, promovido por Aixeindar —sociedad participada por Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía—, que se ha convertido en el primer parque eólico construido en Euskadi en dos décadas y que actualmente se encuentra en su fase final de ejecución. El proyecto cuenta con una potencia de 40 MW y ocho aerogeneradores.