Imagen de la última huelga general en Euskadi, por un SMI propio el pasado 17 de marzo

Imagen de la última huelga general en Euskadi, por un SMI propio el pasado 17 de marzo EFE

Economía

El 11-N y la negociación en convenios clave dibujarán el nuevo mapa sindical vasco

Los dos sindicatos nacionalistas mayoritarios en Euskadi irán de la mano, mientras que los de corte nacional harán lo propio, pero todos el mismo día

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Euskadi se prepara ya para su próxima huelga general. La convocada por CCOO y UGT a nivel nacional, el próximo 11 de noviembre; la lanzada por los sindicatos nacionalistas, también.

Un paro general, el primero después de 14 años, que se celebrará a las puertas de las elecciones -dos días antes del comienzo de campaña- y en un momento especialmente convulso en lo laboral.

Lo que se preveía como un “otoño caliente”, con elecciones sindicales y negociaciones de convenios clave en marcha o próximos a arrancar, coge ahora todavía más fuerza. Coloca a las diferentes centrales en el punto de mira y será crucial para la configuración del mapa sindical vasco.

Primera huelga general en 14 de años

Lo cierto es que ha llovido, y no poco, desde la última huelga general a nivel nacional convocada por los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT.

Fue el 14 de noviembre de 2012, y tuvo como singularidad su carácter europeo. Y es que las políticas de austeridad adoptadas por los diferentes Gobiernos en respuesta a la crisis económica, así como los recortes de los servicios públicos en algunos puntos movilizaron a gran parte del continente europeo.

Coincidió con el Gobierno de Mariano Rajoy; sin embargo no fue la única para este Gobierno, y es que siete meses antes, el 29 de marzo de 2012, UGT y CCOO convocaron este mecanismo -primero organizado durante el Gobierno del expresidente del Partido Popular- contra la reforma laboral impulsada por su Ejecutivo que, entre otras cosas modificaba sustancialmente las condiciones de los despidos, así como otros mecanismos del mercado de trabajo.

Tras las de 2012 y ya con Gobierno de Pedro Sánchez no consta convocatorias de huelgas generales a nivel nacional. Esto con matices, ya que el pasado 8 de marzo de 2018, el movimiento feminista convocó una huelga de 24 horas en todo el país; sin embargo, desde CCOO y UGT la acotaron a paros parciales de dos horas por turno.

Manifestación en favor de la vivienda el pasado sábado en Madrid

Manifestación en favor de la vivienda el pasado sábado en Madrid EFE

Huelgas en Euskadi

En la del 11 de noviembre se dará un escenario dividido que recuerda a la huelga que tuvo lugar en Euskadi el pasado 15 de octubre por Palestina, cuando CCOO y UGT, LAB, ESK, STEILAS, CGT/LKN, Solidari, ETXALDE e HIRU, por un lado y ELA, de manera conjunta con los sindicatos CIG e Intersindical, convocaron paros de manera diferente.

En este caso, los dos sindicatos nacionalistas mayoritarios en Euskadi irán de la mano, mientras que los de corte nacional harán lo propio, pero todos el mismo día.

División en cuanto a convocatorias, que ya se había visto no solo en paros, también en huelgas generales con anterioridad.

Y es que aunque la convocatoria de huelgas generales propias en Euskadi arrancó con sintonía entre todos los sindicatos el 21 de mayo de 1999, cuando miles de personas reclamaron la jornada laboral de 35 horas y un salario social; la división se hizo más evidente con el paso de los años.

El 21 de mayo de 2009, ELA y LAB convocaron la que fue la primera huelga general durante el Gobierno de Patxi López, contra la política económica y "la tremenda destrucción de empleo"; a esta, también durante la legislatura de López, le siguió menos de dos años después -el 27 de enero de 2011 - otra convocada por ambos sindicatos en rechazo a la reforma de las pensiones y a los recortes sociales del Gobierno central.

Ya bajo el mandato de Iñigo Urkullu, los sindicatos nacionalistas convocaron el 30 de mayo de 2013 una nueva huelga general también en rechazo a los recortes y la reforma fiscal. Y ya en 2020, el 30 de enero, estas centrales volvieron a convocar un paro general para ejercer presión sobre el Gobierno de Urkullu, en defensa de “un trabajo, unas pensiones y una vida dignas”.

El 17 de marzo de 2026, casi dos años después de que Imanol Pradales asumiese el cargo de lehendakari, ELA y LAB volvieron a hacer uso de esta herramienta; en este caso por SMI propio. Así, la del próximo 11 de noviembre será la segunda huelga general a la que Pradales tiene que enfrentarse.

Manifestación por Palestina en Euskadi el pasado 15 de octubre

Manifestación por Palestina en Euskadi el pasado 15 de octubre EFE

Otoño caliente

Esta llega en un momento especialmente complicado para la negociación colectiva. No solo porque los sindicatos vascos continúan reclamando el SMI vasco y se desmarcan cada vez más de la ley de participación institucional y diálogo social que está tramitando el departamento de Mikel Torres.

También porque coincide con la negociación -actual o próxima- de convenios tan importantes como el del metal de Álava y Bizkaia o Mercedes; o de condiciones como las de Osakidetza, por las que SATSE, ELA, LAB, CC OO y UGT han convocado hasta cinco días de huelga.