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Los potenciales votantes de Podemos y Sumar en Euskadi no ganan para sorpresas. Este pasado fin de semana se conoció el pacto entre Podemos y ERC en Cataluña y Madrid. Y también se cerró el acuerdo de ERC y Bildu en Euskadi para concurrir aliados en el Senado.

Sólo hay que escuchar a los diferentes representantes de estos partidos para ver el cariz de la pugna entre Podemos y Sumar, que lidera el Frente Amplio junto a IU, Más Madrid y Comunes. Estos últimos apuestan por Ada Colau como candidata y los primeros se han unido con los nacionalistas republicanos en una inesperada entente que comandan Gabriel Rufián e Irene Montero.

Las acusaciones de ambas partes coinciden en que cada uno estaría torpedeando la opción de que exista una candidatura unitaria a la izquierda del PSOE en toda España. Es interpretable si la culpa es de unos o de los otros, pero según pasan las horas esa pretendida unión parece cada vez más improbable.

Clausura del Congreso Político de Podemos Euskadi en el BEC Podemos Euskadi

Todo apunta a que ambas opciones competirán en las urnas para discernir sus desavenencias pese a que este mismo martes Colau apelase a "seguir hablando hasta conseguir un acuerdo necesario" entre todas estas fuerzas políticas.

¿Y en Euskadi qué candidaturas habrá a la izquierda del PSE? Esa es la cuestión.

La respuesta, a falta de que puedan llegar más movimientos inesperados en los próximos días, es que habrá una pugna entre Sumar Mugimendua y Podemos Euskadi, cuyas relaciones no son precisamente excelsas.

Además, en Euskadi se riza todavía más el rizo porque, como ya se ha dicho, Bildu ya ha cerrado un acuerdo con ERC para el Senado.

Si se tiene en cuenta que Podemos y ERC son socios en estas elecciones, ¿será posible, siguiendo ese hilo conductor, que Podemos pida el voto para Bildu el 29N? ¿O resultará que ERC será socio al mismo tiempo de Bildu para el Senado y de Podemos para el Congreso de los Diputados?

La división en la izquierda no nacionalista puede beneficiar en las urnas a Bildu, que lleva tiempo en su estrategia de 'atrapalotodo' y ha conseguido ya atraer a votantes de ese espectro, o al PSE, que en 2023 ganó las generales en suelo vasco porque consiguió capitalizar el voto frente a PP y Vox

Lo único seguro es que estas disputas por las candidaturas apuntan a una mayor fragmentación de un espacio, el ubicado a la izquierda del PSE, que hace diez años ganaba las generales en Euskadi y ahora, en cambio, está muy lejos de las tres formaciones que aspiran a la victoria, PNV, PSE y Bildu, y también del PP vasco.

La división en la izquierda no nacionalista puede beneficiar en las urnas a Bildu, que lleva tiempo en su estrategia de 'atrapalotodo' y ha conseguido ya atraer a votantes de ese espectro, o al PSE, que en 2023 ganó las generales en suelo vasco porque consiguió capitalizar el voto frente a PP y Vox.

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