Es una herida que no supura. La de la derecha española del Partido Popular con el Partido Nacionalista Vasco. Se abrió en canal en el año 2018, después de que los peneuvistas aprobasen los últimos Presupuestos Generales del Estado de Mariano Rajoy y, acto seguido, lo dejasen caer en la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez hasta La Moncloa. Los ‘populares’, encabezados por la FAES del expresidente Aznar, no olvidan y, desde entonces, aguardan a que el PNV se cueza a fuego lento en su propia contienda nacionalista con EH Bildu.
La fundación de Aznar se ha convertido en uno de los principales centros de elaboración ideológica de las críticas ‘populares’ al PNV y a sus acuerdos con el Gobierno central. En estos últimos tres años, con el segundo gobierno de coalición progresista de Pedro Sánchez, la Fundación FAES, presidida por el expresidente del Gobierno José María Aznar, ha intensificado sus críticas al PNV hasta convertir a la formación jeltzale en uno de los principales blancos de sus ataques, análisis, artículos y pronunciamientos públicos. FAES carga la munición que luego dirigentes del PP, como Miguel Tellado o Esteban González Pons, disparan contra los de Aitor Esteban.
El primero, mano derecha de Feijóo, ha calificado al PNV de “aprovechategui”, lo que desató la furia de Esteban. Aunque varios dirigentes ‘populares’ mostraron incomodidad por el tono empleado por Tellado, lo cierto es que Feijóo respaldó públicamente a su portavoz parlamentario.
Y el segundo, portavoz actual del PP en Bruselas, dejó a principios de septiembre otra andanada contra los nacionalistas vascos: “El PNV pagará en municipales su condición de alfombra de Sánchez y será tarde para el lamento que se escuchará. No tendrán puerta a la que llamar”.
Bla, bla, bla… El PNV pagará en municipales su condición de alfombra de Sánchez y será tarde para el lamento que se escuchará. No tendrán puerta a la que llamar. Ah, sí, la de su co-socio Bildu. Cuando venga eso , no se pregunten cómo sucedió: fue así. https://t.co/rS3DI1PKB8
— González Pons (@gonzalezpons) September 4, 2026
Uno de los primeros episodios de esta virulenta campaña de la FAES contra el PNV se remonta a enero de 2023, con la publicación del análisis titulado "El PNV y el caso De Miguel". En aquel texto, el ‘think tank’ de Aznar recordó la sentencia firme del Tribunal Supremo sobre la trama de corrupción vinculada a antiguos dirigentes nacionalistas y reprochó al PNV haber apoyado la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy alegando razones éticas relacionadas con la corrupción. FAES recordaba la contradicción del PNV mientras varios exdirigentes nacionalistas eran condenados por la mayor trama de corrupción juzgada en Euskadi.
Las críticas se intensificaron durante 2025. En febrero de ese año, Aznar aprovechó un acto celebrado en San Sebastián para lanzar una de las acusaciones más duras contra el nacionalismo institucional vasco. El expresidente afirmó que "con el PNV cada vez hay más Bildu, no menos" y definió a ambas formaciones como integrantes del llamado "Frankenstein parlamentario" que sostiene al Gobierno de Pedro Sánchez. Además, calificó al PNV como un "mal refugio" frente al crecimiento de EH Bildu y sostuvo que la alianza con el Ejecutivo central estaba pasando factura al partido liderado entonces por Aitor Esteban.
En esa misma intervención, Aznar aseguró que el País Vasco sufría un "declive económico cada vez más notorio" y cuestionó la gestión desarrollada por los gobiernos liderados por el PNV. También acusó a los socialistas vascos de actuar como una "coartada transversal" del nacionalismo gobernante en Euskadi.
La presión de FAES sobre el PNV volvió a aumentar en julio de 2025 tras el ingreso en prisión provisional del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán. En un artículo titulado "El PNV y su debido momento", la fundación criticó que los jeltzales aplazaran una decisión sobre su relación con el PSOE y les atribuyó responsabilidad política en el sostenimiento de los gobiernos de Pedro Sánchez desde la moción de censura de 2018. El texto llegó a definir al PNV como "cómplice político activo" del socialismo y le responsabilizó de contribuir a la inestabilidad política nacional y a los problemas que, según FAES, atraviesa Euskadi.
La fundación también ha cargado contra el PNV en el terreno de la memoria histórica. En diciembre de 2025, FAES respondió a unas declaraciones de Aitor Esteban sobre el bombardeo de Gernika y la necesidad de que el Estado español realizara un gesto similar al efectuado por Alemania. En un artículo firmado por Vicente de la Quintana, la fundación acusó a los jeltzales de mantener una visión "a medida" de la memoria democrática y de ofrecer una interpretación sesgada de la Guerra Civil, cuestionando además el relato histórico que el nacionalismo vasco ha defendido durante décadas sobre la relación entre Euskadi y el Estado.
Apenas tres meses después, en febrero de 2026, FAES volvió a situar al PNV en el centro de sus ataques al abordar la política penitenciaria y la gestión de los presos de ETA. La fundación sostuvo que el nacionalismo vasco llevaba años defendiendo un "final ordenado de la violencia" que incluía medidas favorables para los reclusos de la banda y vinculó las transferencias penitenciarias al Gobierno vasco con una estrategia destinada a facilitar progresiones de grado y situaciones de semilibertad. Según FAES, esa política respondía a acuerdos políticos entre el PSOE, el PNV y el entorno de la izquierda abertzale y se estaba desarrollando sin exigir arrepentimiento ni colaboración con la Justicia por parte de los presos de ETA.
