Durante la última década, el sector de la tecnología financiera ha tenido un gran impacto en América Latina. La expansión de las fintech ha contribuido a promover la inclusión financiera y mejorar el acceso a servicios de gran rendimiento tanto para negocios como para particulares.

Sin embargo, también presenta ciertos riesgos. A continuación, analizamos su impacto en el continente.

¿Cuál es el impacto del sector fintech en América Latina?

La actividad financiera global está siendo conquistada por el sector fintech debido a la eficiencia y agilidad de los servicios, y esto tiene un impacto positivo en la sociedad: en España, por ejemplo, las mujeres dirigen las empresas más importantes del sector fintech. En América Latina, el impacto de las fintech es mucho más notable: durante la pandemia, cuando la tecnología financiera aceleró su expansión, un gran porcentaje de la población de los distintos países latinoamericanos no estaba bancarizada.

Tras la pandemia, la mayoría de los particulares, especialmente los más jóvenes, disponen de algún tipo de servicio fintech que utilizan habitualmente para realizar pagos, transferencias o recibir su salario. El aumento de estos servicios ha proporcionado a los delincuentes nuevas oportunidades para llevar a cabo fraudes financieros, aprovechando la digitalización de las transacciones. Esto incluye ataques como la suplantación de identidad, el phishing y la interceptación de datos sensibles. Como respuesta, se ha incrementado la necesidad de desarrollar tecnologías para que negocios y empresas puedan sumar un software para prevenir el fraude bancario y evitar estos riesgos. Este tipo de tecnología es un complemento eficaz que permite detectar operaciones sospechosas y posibles estafas en el empleo de servicios fintech.

Pero si bien existen riesgos de fraude y estafas que se han vuelto muy sofisticadas, lo cierto es que el impacto de la tecnología financiera ha sido esencialmente positivo. Según el informe El auge y el impacto de las fintech en América Latina publicado por el Fondo Monetario Internacional, los bancos digitales y el sector de tecnología de seguros (insurtech) se encuentran en auge: en 2021, había más de 300 millones de usuarios de pagos digitales en América Latina, y más de 30 millones de usuarios de bancos digitales solamente en Brasil y México.

En todo el mundo —y América Latina no es la excepción—, la competencia fintech es muy alta, ya que los desarrollos y avances en materia informática exigen una revisión constante de los servicios ofrecidos. Sin embargo, las empresas del sector fintech no solo compiten entre ellas y con las empresas tradicionales, sino que además prestan servicios informáticos para que estas últimas puedan modernizarse y enfrentar los desafíos del sector financiero, tanto tecnológico como tradicional, en América Latina.

¿Qué desafíos encuentra el sector Fintech en Latinoamérica?

Si bien los pagos digitales, préstamos, opciones de crédito y gestión bancaria han mejorado significativamente la vida de las personas y negocios por igual, esto no quiere decir que no existan desafíos. De hecho, lo hay por todas partes: desde la capacidad de adaptar la infraestructura y telecomunicaciones hasta los riesgos del cibercrimen, las estafas y fraudes que pueden sufrir las empresas y los usuarios.

Una mujer realiza gestiones bancarias a través de una plataforma online UNSPLASH

Entre los principales riesgos del sector fintech en América Latina se puede mencionar:

Riesgos de estabilidad financiera. La volatilidad del mercado puede afectar la capacidad de gestión de los activos y los fallos informáticos pueden escalar y transmitirse rápidamente.

Riesgo de integridad financiera. Las plataformas necesitan invertir constantemente en métodos antifraude que permitan evitar los riesgos cibernéticos de fraude por correo electrónico, el robo de identidad, las estafas y el cibercrimen.

Riesgos regulatorios. Las legislaciones suelen correr detrás del sector fintech, por lo que las regulaciones pueden imponer restricciones inesperadas que afecten a las empresas.

Riesgo de integridad de datos. La tecnología financiera depende de los datos de las personas e instituciones, utilizando las interfaces de programación de aplicaciones (API) para compartir datos de manera legal y realizar su actividad de manera eficiente.

Todos estos riesgos se encuentran presentes tanto en las empresas y entidades que componen el sector como en los negocios, profesionales y particulares que constantemente deben cuidar la integridad de su actividad financiera y bancaria digital. Por eso, se han desarrollado múltiples propuestas de protección y ciberseguridad como parte del sector fintech en América Latina y el mundo.

Riesgos y prevención fintech: sistemas anti fraude

Este tipo de soluciones informáticas fueron desarrolladas con el propósito de asistir tanto a las entidades fintech como a los negocios y profesionales que los emplean para brindar productos y servicios seguros. Su principal función es prevenir el lavado de dinero del crimen organizado, las operaciones sospechosas de fraude, las estafas y el robo de identidad en general.

Un profesional controla una operación financiera PEXELS

Desde las transferencias, las compras, los pagos hasta el lavado de dinero y la financiación del crimen, este tipo de software de prevención inteligente identifica y disuade a los agentes maliciosos y cibercriminales. Para hacerlo, cuentan con funciones de KYC (conoce a tu cliente), funciones de AML (anti lavado de dinero) y parámetros de autenticación para verificar la identidad de los usuarios.

Estas soluciones son una opción accesible que las empresas y negocios suelen implementar para resolver cuestiones particulares o para mejorar de manera integral su ciberseguridad. Este tiene tres objetivos claves:

Verificar la identidad de la persona. Esta función no solo busca identificar y disuadir a los estafadores y criminales que buscan acceder a la cuenta de la persona con datos de acceso obtenidos de manera fraudulenta, sino que además previene el robo de datos en general.



Garantizar el cumplimiento normativo. Frente a los distintos avances en materia regulatoria y legislativa, este tipo de software se actualiza automáticamente para incorporar las nuevas normativas en la jurisdicción en la que se lo emplee, lo que simplifica la gestión y garantiza el cumplimiento normativo.



Proteger las cuentas de los clientes. La principal función de esta tecnología, sin embargo, consiste en la protección del usuario, ya que la mayoría de los ciberdelincuentes no tienen los medios para vulnerar la seguridad de los bancos y empresas financieras, por lo que apuntan a los usuarios.

Conclusión

La tecnología financiera o fintech ha tenido un impacto significativo y positivo en América Latina: desde la inclusión financiera hasta la mejora en los servicios financieros y bancarios, este sector se ha consolidado. Sin embargo, también presenta riesgos y desafíos que deben afrontarse: una de las formas más accesibles que las empresas, negocios y usuarios han encontrado de hacerlo es empleando sistemas de prevención de fraude bancario.