Euskadi se encuentra repleto de lugares sorprendentes. Entre sus enormes praderas, bosques, montañas o costas se hallan rincones esculpidos por la propia naturaleza, pueblos o construcciones que jamás se esperaría uno. Lo descubrieron quienes rodaron la película Los domingos de la directora Alauda Ruiz de Azúa.
Una película entre las favoritas de los Premios Goya cuyas primeras escenas tuvieron lugar en la parroquia del Santísimo Redentor de Algorta y después en convento de Santa Clara de la localidad de Gernika, tal y como señala la revista cultural de National Geographic en su artículo El monasterio del País Vasco donde se rodó Los Domingos, favorita de los Goya y ganadora de la Concha de Oro.
El monasterio que conquista a los vascos
En la obra de Azúa, cada uno de los rincones vizcaínos ha sido "cuidadosamente" escogido para generar el ambiente que acompaña a cada escena". La directora ha escogido varios lugares de Bizkaia debido a que aportan una sensación de realismo e intimidad ideal para Los domingos.
Como era de esperar, en la obra priman los espacios religiosos, por lo que han escogido la parroquia y el convento. Las primeras escenas se rodaron en la parroquia del Santísimo Redentor de Algorta, templo de estética contemporánea, hormigón y ladrillo caravista que se inauguró en los años 70.
Perteneciente a la Orden de los Trinitarios, este fue escogido por la directora debido a su espacio y amplitud y porque servía al equipo para "muchas posibilidades técnicas".
Las escenas que tuvieron lugar en el convento se grabaron en el convento de Santa Clara de la localidad de Gernika, que fue de las clarisas durante seis siglos. Sin embargo, ha sido desacralizado porque la comunidad de religiosas "había disminuido y envejecido mucho, y apenas era posible sostener la vida de clausura".
Según la Guía Repsol, el convento nació como un beatario en el año 1422 cuando los jóvenes obtuvieron los hábitos franciscanos. La construcción hoy guarda un hermoso conjunto de arcos de medio punto como entrada, ventanas y frontones de estilo clásico. Es un claro ejemplo de que la belleza está en la sencillez.
Una construcción que fue hace no mucho adquirida por el Gobierno Vasco. En definitiva, se trata de espacios que han conseguido provocar una sensación realista e íntima que ha enamorado a la audiencia.
Convento de Santa Clara.
La película de Los domingos se ha vuelto una de las favoritas de los premios Goya. La obra de Azúa se centra en la vida de Ainara, una joven que opta por ingresar en un convento de clausura. Lo hace desde un universo narrativo sencillo. "Un ambiente normal, en lugares normales y con personajes absolutamente humanos, sin bandazos grandilocuentes ni extraordinarios".
