El delantero de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal.

El delantero de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal. @brfootball vía Instagram

Rutas de Euskadi

El refugio de Mikel Oyarzabal en un pueblo de 27.000 vecinos, ideal para recorrer: un ayuntamiento Monumento y patrimonio industrial

Se trata de una es una localidad industrial y de gran actividad comercial ubicada dentro de la comarca de Debabarrena y colinda con Bizkaia.

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Euskadi guarda increíbles pueblos mágicos ideales para escapar del bullicio de las ciudades. Rincones perfectos que son un remanso de paz y que ofrecen una mezcla de naturaleza, calidad de vida y tradición, así como belleza, buena conexión y recorridos sencillos.

Estos lugares se encuentran envueltos de montes, acantilados y hermosos valles caracterizados por un verde que atrapa a todos, lo que hace de Euskadi un territorio muy atractivo. No es de extrañar que atraiga a tantas personas e incluso famosos o que haya sido el lugar de nacimiento de algunas de las grandes estrellas, como el del delantero de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, quien nació en Eibar, Gipuzkoa.

El refugio de Oyarzabal

Ubicada a las orillas del río Ego, Eibar es una localidad industrial de gran actividad comercial, según explica la web de Turismo Euskadi. Se halla dentro de la comarca de Debabarrena y colinda con Bizkaia.

Envuelta de los hermosos montes Arrate-Akondia-Urko al norte y Laupago-Galdaramiño-Illordo al sur, Eibar alberga cinco barrios de carácter rural, como Otaola, Arrate, Aginaga, Mandiola y Gorosta.

Al municipio, hoy principal localidad de la comarca, aparte por situarse en plena naturaleza y destacar por su historia, también se le conoce por su dedicación a la armería. Este enclave es ideal para vivir, pues ofrece todo tipo de necesidades en un entorno más pequeño, como comercio variado y gran oferta cultura, además de buenas conexiones.

Nadie se puede perder, por supuesto, su patrimonio arquitectónico. Destacan la iglesia de San Andrés del siglo XVI con un "interesante retablo renacentista", así como la casa-torre de Unzueta, el palacio Markeskua y la casa consistorial, entre otras construcciones de gran importancia.

Sin embargo, esas no son las construcciones más emblemáticas, sino el santuario de la Virgen de Arrate, patrona de la villa. Un templo muy sencillo de una sola nave y de estilo gótico.

En el interior guarda cuatro lienzos del pintor Ignacio Zuloaga y, cerca de este santuario, ubicado a ocho kilómetros del centro, se encuentra una zona perfecta para los amantes de la naturaleza: un lugar arbolado con mesas, fuentes y juegos desde donde salen diferentes recorridos hacia los montes Kalamua y Urko.

Eibar, en definitiva, es un enclave que combina historia, naturaleza, patrimonio y tranquilidad en un entorno ideal para desconectar los fines de semana. Su amplia oferta y su cercanía con los espacio naturales, además de su gastronomía, hacen de esta localidad un destino inolvidable y diferente en pleno corazón del norte verde.