El pueblo medieval perfecto para recorrer en un día. Wikipedia
El pueblo medieval perfecto para una escapada: palacios señoriales y un hotel-viñedo diseñado por Frank Gehry
Un municipio pequeño ubicado en la Rioja Alavesa capaz de fusionar el patrimonio religioso y cultural con la tradición vinícola y la arquitectura de vanguardia.
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Euskadi no solo son sus costas y el mar, también lo compone una larga historia y pueblos medievales de interior que son ideales para recorrer en un solo día. Enclaves que cautivan a todos los turistas por su fuerte identidad vasca y que cuentan su propia historia.
Uno de ellos es Elciego, en Álava, un municipio pequeño ubicado en la Rioja Alavesa capaz de fusionar el patrimonio religioso y cultural con la tradición vinícola y la arquitectura de vanguardia.
Elciego, una joya entre vinos
Sus empedradas calles, así como sus palacios señoriales y su icónica bodega diseñada por Frank Gehry lo convierten en uno de los destinos más demandados para realizar una escapada de un día en verano.
Una localidad situada al sur de la Rioja Alavesa y próxima a la sierra de Toloño y el río Ebro, y limitando con Lapuebla de Labarca y Baños de Ebro que no deja a nadie indiferente por su inigualable belleza y gracias a un contraste entre su histórico legado y su arquitectura contemporánea. Envuelto en viñedos y con un casco de origen medieval, este coqueto pueblo permite disfrutar de un recorrido repleto de historia, tradición y cultura.
Como ocurre con cada municipio de la zona, según explica el portal oficial de Turismo Euskadi, el vino y lo relacionado con el producto es el centro de las actividades del lugar, por lo que se trata del lugar ideal para los amantes de la vitinicultura y el enoturismo.
No es de extrañar que guarde las mejores bodegas y que oferte gran calidad, como la de Hotel Viñedo Marqués de Riscal, diseñado por Frank Gehry. Un hotel en el que el estilo "neoclásico vanguardista" del arquitecto que construyó el mismísimo Guggenheim de Bilbao, Frank O. Gehry, "lo impregna todo ofreciendo esplendor, alegría y sorpresa en cada rincón", según aseguran desde la web oficial.
A la vez, los amantes del arte y de la historia podrán disfrutar de las diferentes obras arquitectónicas, como lo son la parroquia de San Andrés y la ermita de la Virgen de la Plaza, "un capricho de la arquitectura del siglo XVII".
"Perderse por sus calles bien trazadas, unidas entre sí por pintorescas callejuelas repletas de palacios y casas de piedra blasonadas, es una auténtica delicia", explica el portal de turismo.