Vistas de la localidad en Aizkorri.

Vistas de la localidad en Aizkorri. Hotel Ordizia

Rutas de Euskadi

El pueblo medieval que es un refugio climático este verano: arquitectura rural en piedra y vías históricas al lado de las montañas

Se trata de un enclave guipuzcoano en las faldas del macizo de Aizkorri y cuyo entorno y sombra lo vuelven una parada obligatoria para aquellos que necesitan aire fresco.

Más información: El refugio de Mikel Oyarzabal en un pueblo de 14.000 habitantes: en el Pirineo aragonés y guarda un tesoro del siglo XI.

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Euskadi se ha convertido en el lugar ideal para escapar del calor cuando este aprieta. Sus suaves temperaturas favorecidas por el Cantábrico y una zona costera llena de playas verdes brindan un refugio fresco ante las olas de calor.

Más allá de la costa, sus bosques y parques naturales garantizan, además, una desconexión térmica en la naturaleza. Entre las joyas más sorprendentes sobresale Zegama, enclave guipuzcoano en las faldas del macizo de Aizkorri y cuyo entorno y sombra lo vuelven una parada obligatoria para aquellos que necesitan aire fresco.

Zegama, el rincón ideal

La preciosa localidad de Zegama, envuelta en caseríos antiguos erigidos sobre los extensos prados, se encuentra en una hermoso entorno natural. El enclave guipuzcoano hoy cautiva a los pocos turistas que lo conocen y sigue enamorando a los locales no solo por su tranquilidad y su naturaleza, sino por su historia.

Ubicado en la cabecera del río Oria y en las faldas del Parque Natural de Aizkorri, que extiende sus crestas calizas sobre los prados, permite que los amantes de la naturaleza puedan disfrutar de asombrosas rutas.

Uno de estos recorridos dirige al icónico túnel de San Adrián, por donde pasa la calzada que unía Gipuzkoa con Álaca y por donde pasan los peregrinos hoy día, pues es parte del Camino de Santiago.

Pero Zegama destaca, además, por su legado histórico, cultural y arquitectónico. Como señala la web oficial de Turismo Euskadi, en el pueblo existen restos prehistóricos muy curiosos, como los túmulos de Bidarte II y Tartaloetxea, en la estación de Altzania, y el de Irumugarrieta, en la estación de Brinkola-Zegama.

Nadie que pase por el pueblo se puede perder su núcleo urbano donde se cruzan las hermosas calles y edificios sorprendentes, como la iglesia de San Martín de Tours de los siglos XV-XVI, que alberga una cruz de la ermita de la cima de Aizkorri, una de las más antiguas de la provincia.

Asimismo, se puede visitar el mausoleo de Tomás de Zumalakarregi y la localidad también permite disfrutar del ayuntamiento y de las casas Kapitanetxea, Torre de Ugarte, Aitamarren y Mazkiaran Barrena, ubicadas en el casco urbano. "En los alrededores, hay numerosas ermitas, entre las cuales destacan la de Sancti Spiritu, Santa Cruz, San Adrián, Andra Mari de Otzaurte y San Pedro", añade la web.