La modelo Martina Klein.

La modelo Martina Klein. @martinakleinpro vía Instagram

Rutas de Euskadi

El refugio de Martina Klein en una ciudad de 183.000 habitantes: gastronomía reconocida a nivel mundial y el corazón del cine

Una villa que, rodeada de belleza por todas partes, marca un antes y un después en las vidas de todos.

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Euskadi es una comunidad que atrapa a todos. Su belleza natural, gastronomía y el encanto de sus localidades hacen que todos quieran volver a buscar el refugio y que se escapen al clima más fresquito a pasar las vacaciones.

Un ejemplo es la modelo Martina Klein, que ha reconocido su vínculo con el territorio vasco y lo atractivo que este es para ella en sus redes sociales y quien se dejó ver el año pasado por San Sebastián junto a Álex Corretja. Ambos compartieron fotos de su viaje a través de Instagram, donde Corretja muestra que nunca antes había estado en la capital guipuzcoana: "¡Lo he conseguido! ¡HE ESTADO EN SAN SEBASTIÁN! ¡Era una asignatura pendiente y por fin lo he podido cumplir! ¡Qué MARAVILLA de ciudad! ¡Me ha GUSTADO TODO!".

Desde gildas, pintxos y tortilla en imágenes compartidas, hasta la visita al Peine del Viento de Eduardo Chillida o sus paseos por La Concha o el monte Igeldo, la pareja no se olvidó de nada.

El refugio de Klein

Capital mundial de la gastronomía y meca del cine, San Sebastián se erige como la ciudad más atractiva de Euskadi. Sus servicios, junto con su cultura, su patrimonio histórico, religioso y cultural, su verde paisaje y llamativas playas con islas y su cocina vasca le otorgan una identidad propia e inolvidable de la que el turista no se olvida.

Una villa que, rodeada de belleza por todas partes y una elegante arquitectura, marca un antes y un después en las vidas de todos mientras traslada a los curiosos al pasado a través de marcas de la Belle Époque encontradas en plazas, puentes, edificios y callejuelas. Destacan el Teatro Victoria Eugenia, el Balneario de La Perla o el Hotel Maria Cristina.

Pero la arquitectura no es lo único que define a esta hermosa ciudad, sino sus preciosas playas. Una de las más famosas del mundo es la de La Concha, arenal de aguas tranquilas y dorada arena frente a una hermosa isla y con un paseo marítimo espectacular.

Tal y como señala la web oficial de turismo del Gobierno Vasco, Turismo Euskadi, la elegancia de su bahía, "enmarcada por el monte Igueldo y la isla de Santa Clara, es mundialmente reconocida".

Nadie se puede olvidar, por supuesto, de su playa de Zurriola, donde empieza un precioso paseo rodeado del monte Urgull y el amor de los surfistas. Desde su comienzo se puede cruzar la bahía finalizando el trayecto en la playa de Ondarreta, donde espera el popular Peine del Viento, obra de Eduardo Chillida y Peña Gantxegi.

Más allá de todo ello, Donostia es una ciudad repleta de obras arquitectónicas, como la Basílica de Santa María del Coro, y obras de arte culinarias, como sus pintxos, manjares creativos en miniatura que todos encontrarán en las barras de la Parte Vieja, donde cada rincón es un tesoro.