El refugio de Atxa. Turismo Euskadi
El refugio de Eneko Atxa que enamora a National Geographic: una mansión de estilo inglés y un parque asombroso con 10 bosques
Envuelto en montes y salpicado por el río Ibaizabal, su entorno natural no deja a nadie indiferente, así como tampoco lo hace su legado cultural y religioso.
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Euskadi cuenta con una variedad de municipios perfectos para recorrer en un solo día en verano. Localidades que han visto crecer a decenas de rostros conocidos del mundo de la televisión, el deporte, la música, el arte o la gastronomía. Uno de estos es reconocido chef del restaurante de tres estrellas Michelin Azurmendi, Eneko Atxa.
En un artículo reciente de National Geographic, la revista expone que Amorebieta-Etxano, en la provincia de Bizkaia, es el lugar que vio nacer al maestro de los fogones. Situado dentro de la comarca de Duranguesado y a 25 km de Bilbao, este bello enclave se encuentra envuelto en montes y salpicado por el río Ibaizabal. Su entorno natural no deja a nadie indiferente, así como tampoco lo hace su legado cultural y religioso.
Apenas es conocida y se ha vuelto, como destaca el portal de turismo vasco, Turismo Euskadi, en un lugar de paso para muchos. Lo que pocos saben es que esta localidad guarda una buena marca gastronómica, ya que no solo se corona como el lugar que vio crecer al chef, sino que brinda la oportunidad de poder disfrutar del restaurante de estrella Michelin, Boroa, en un antiguo caserío vasco.
El refugio de Eneko
Amorebieta-Etxano, envuelto en los montes Bizkargi y Urrimendi, además del río Ibaizabal, se compone de distintos barrios donde se puede disfrutar de numerosos ejemplos de rico patrimonio histórico.
El recorrido empieza en el casco urbano, donde sobresale la preciosa iglesia de Santa María de la Asunción, capaz de enamorar a todos por su retablo mayor. Después de pasar por el palacio de Cancelada, hermosa construcción neoclásica, alcanzaremos el barrio Bernagoitia, que cuenta con la iglesia de San Miguel y la torre Berna con restos medievales.
Desde este punto se puede disfrutar de hermosas vistas del valle y montes que rodean el pueblo. Ya dentro del núcleo de San Antonio, nadie se puede perder, por supuesto, la ermita de San Miguel de Dudea, de las más atractivas del enclave.
Cuando alcancemos la zona de Larrea, visitaremos dos monumentos, como la iglesia del Convento de Larrea y el palacio López, precioso edificio neoclásico.
Para finalizar el recorrido, llegaremos a los barrios de Boroa y Etxano, cada uno precioso por su carácter rural y absoluta calma gracias a su naturaleza y animales, y caseríos dispersos, desde donde "podemos admirar espléndidas panorámicas de los montes Oiz y Belatxikieta".